Este sábado fue el primer día en el que los bares y restaurantes de la Ciudad de Buenos Aires volvieron a abrir sus puertas al público tras las restricciones duras para evitar el crecimiento de los contagios de coronavirus. Y la jornada fue un éxito para ellos: desbordaron de clientes.
Los dueños de estos comercios, que venían funcionando con delivery y take away hasta las 19, comenzaron a atender a la gente únicamente en espacios al aire libre y hasta las 23 horas, dado que, además, la circulación está prohibida de 24 a 6 de la mañana.
Según consignó Clarín, muchos locales estuvieron repletos de porteños que se acercaron a estos lugares para disfrutar de una linda noche tras algunos días en los que debieron resignar dichos momentos.
