Morresi, el ex futbolista que entró a la política de la mano de Kirchner y se aferró a “la teta del Estado”

Después de su trayectoria como futbolista, donde vistió las camisetas de Huracán, River Plate y Vélez Sarsfield entre otros clubes, Claudio Morresi comenzó a incursionar en la política, hasta que, durante la presidencia de Néstor Kirchner, en el año 2004, accedió a su primer cargo público, que ocupó durante casi 10 años ininterrumpidos.

Fue el propio Kirchner quien lo designó como secretario de Deportes de la Nación, lugar que ocupó este el 2014, ya bajo la presidencia de Cristina Fernández de Kirchner, cuando dejó el puesto y fue reemplazado por Carlos Mauricio Espíndola, el ex regatista que compitió en varios Juegos Olímpicos.

Sin embargo, tras la derrota del Frente para la Victoria en 2015, el panorama para el jugador de fútbol parecía empañarse, a pesar de que nunca se alejó de lleno de la política, referenciándose en el espacio Kolina, que conduce la hermana del ex presidente y cuñada de la vicepresidenta, Alicia Kirchner

Es así que, con la conformación del Frente de Todos, logró acomodarse en una lista y accedió a una banca como Legislador porteño en la Ciudad Autónoma de Buenos Aires. Actualmente sigue con ese escaño, con un mandato que finalizará en 2023 y por el cual percibe mensualmente la exorbitante suma $263.000.

Anteriormente, cuando el peronismo todavía no estaba unido y Morresi buscaba acomodarse, supo acceder a un puesto en la Defensoría del Pueblo de CABA hasta septiembre de 2019 y, unos meses antes, cuando dejó su lugar en la Secretaría de Deportes, supo conquistar un cargo en el Consejo Nacional de Coordinación de Políticas Sociales, es decir, siempre viviendo del Estado.

También supo ser parte del Ente Nacional de Alto Rendimiento Deportivo (ENARD), un organismo mixto que fue creado en el año 2009 durante la presidencia de Cristina Fernández. De todos modos, durante la gestión del ex futbolista hubo algunas irregularidades, sobre todo en la presentación de los balances y las declaraciones económicas de ingresos y egresos.

Sus largos años en la función pública le permitieron adquirir tres autos que están registrados a su nombre: un Honda FIT 2020, un Renault Clío y un Sandero. Además, como si esto fuera poco, también cuenta con cinco propiedades, todas ellas en la Ciudad de Buenos Aires.

A pesar de que desde el año 2004 hacia acá, casi 17 años después, Morresi continúa viviendo del Estado cobrando jugosos sueldos en cada uno de los cargos que ocupó, tiene problemas con el fisco ya que debe dos multas en la provincia de Buenos Aires y no paga las patentes del FIT, debiendo $47.634. Además, por no pagar los impuestos en tiempo y forma, derivó en una instancia judicial.

Es así que el año 2015, la Administración Federal de Ingresos Públicos (AFIP), le inicio un juicio de ejecución en su contra por evasión fiscal, por casi $4.000, un número bajo para aquella época, para actualizado a los valores actuales, es una cifra más que importante. Pero, además, tiene un expediente en curso en la provincia de Córdoba y la complicación de legislador porteño continúa intacta.

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