El bloque de diputados de la Unión Cívica Radical (UCR) de la Legislatura bonaerense criticó fuertemente al gobernador de la provincia de Buenos Aires, Axel Kicillof, luego de la apertura del 152° período de sesiones ordinarias. Según los radicales, Kicillof optó por “pelear con el Presidente”, Javier Milei, en lugar de abordar las urgencias de los ciudadanos.
Diego Garciarena, titular del bloque de diputados bonaerenses radicales, expresó su descontento señalando que Kicillof “en lugar de explicar lo que va a hacer este año” se dedicó a criticar a Milei, adoptando una actitud más propia de un candidato a presidente que de un gobernador.
“La vida y la salud son infinitamente más importantes que las chicanas con el Presidente. Cuatro años sin hablar de Alberto Fernández y en dos meses habla una hora y media de Javier Milei”, disparó Garciarena, enfatizando que los bonaerenses necesitan soluciones concretas y un liderazgo comprometido con la gestión gubernamental.
Por su parte, Emiliano Balbín, diputado bonaerense, recordó la larga permanencia del partido de Kicillof en el poder y lamentó la falta de seguridad, salud e infraestructura básica en la provincia, así como la carencia de servicios esenciales en el conurbano.
Por su parte, Anahí Bilbao, criticó la disputa afirmando que los ciudadanos no deben ser rehenes de sus conflictos y que la situación requiere acciones concretas, no solo relato.
La situación del Instituto de Obra Médico Asistencial (IOMA) fue otro punto de crítica. Según Bilbao, el estado de abandono de esta institución es alarmante, con numerosas denuncias por la falta de atención médica adecuada.
Desde el bloque de senadores bonaerenses de la UCR, Agustín Maspoli destacó la importancia de abordar los problemas reales de la provincia y llamó a un diálogo constructivo entre el gobernador y Milei.
En concordancia con las críticas de los legisladores radicales, el comité de la UCR bonaerense exigió austeridad y respuestas concretas a las demandas de la sociedad. Criticaron la falta de autocrítica por parte de Kicillof y la ausencia de propuestas sólidas para abordar las crisis estructurales dejadas por anteriores gestiones.
