Ante el aumento de la violencia en Rosario, la ministra de Seguridad, Patricia Bullrich, se dirige a la provincia de Santa Fe para evaluar la situación y anunció que considerará a los narcotraficantes como responsables de actos de terrorismo.
“En los primeros dos meses de trabajo, logramos reducir los homicidios de manera significativa. Hemos implementado un nuevo régimen en las cárceles, lo que ha provocado un intento de las bandas de recuperar un negocio ahora más limitado, utilizando un mecanismo de terror sin precedentes. Por lo tanto, serán considerados responsables de actos de terrorismo, según lo establece el artículo 41 del Código Penal”, explicó antes de partir.
La ministra, quien responde al presidente Javier Milei, hizo referencia al artículo 41 quinquies del Código Penal, que aumenta las penas para este tipo de delitos cuando se llevan a cabo “con el propósito de aterrorizar a la población o coaccionar a las autoridades nacionales o extranjeras, o a agentes de una organización internacional, para que realicen un acto o se abstengan de hacerlo, aumentando la escala en el doble del mínimo y el máximo”.
En ese sentido, Bullrich afirmó: “Estamos preparados y decididos. Contaremos con el respaldo operativo de las Fuerzas Armadas”, aunque destacó que los recursos disponibles “son limitados debido al estado deteriorado en el que se encuentran nuestros equipos, sin vehículos ni helicópteros”.
El objetivo del Gobierno es que la ministra se reúna con el gobernador de Santa Fe, Maximiliano Pullaro, para implementar el Comando Unificado anunciado recientemente, y con familiares de víctimas interesados en contribuir a la lucha contra el narcotráfico. “Recorreremos las áreas más conflictivas de Rosario y tomaremos acciones concretas y profundas, ya que experimentamos una disminución significativa en los homicidios y luego un recrudecimiento debido al cierre de los negocios ilegales”, enfatizó.
Para Bullrich, que estará acompañada por su colega de Defensa, Luis Petri, esta es una tarea desafiante, ya que “en una ciudad grande es difícil controlar a todos los ciudadanos y nunca se sabe cuándo puede ocurrir un atentado”.
“Debemos estar a la altura de la complejidad de la situación que enfrentamos”, concluyó.
