Finalmente, el gobernador de la provincia de Buenos Aires, Axel Kicillof, decidió no ajustar según la inflación la segunda cuota del Impuesto Inmobiliario Rural, en línea con lo establecido por la Ley Impositiva Fiscal aprobada en diciembre por la Legislatura bonaerense.
El sector rural de Buenos Aires abonará en junio el mismo monto que pagaron en marzo “con el fin de respaldar el esfuerzo de los productores, especialmente los medianos y pequeños”. Esta medida, tomada por Kicillof, representa una victoria para el campo, que desde hace tiempo expresó su descontento por el aumento vinculado al IPC del Impuesto Inmobiliario Rural.
“Estamos enfrentando una reducción de recursos que no se refleja de la misma manera en algunas administraciones públicas. La Provincia aplicó el impuesto inmobiliario rural de manera desproporcionada, incluso por encima de lo estipulado en la Ley Impositiva; la carga tributaria final está muy por encima de la inflación”, enfatizaron los productores rurales.
En este sentido, las 16 asociaciones rurales del sudeste bonaerense adheridas a CARBAP solicitaron a Kicillof que “reconsidere el fuerte aumento de impuestos, que afecta la producción”. “No buscamos evitar el pago, queremos tributos razonables que promuevan el progreso”, agregaron.
Además, los reclamos de los productores rurales resaltaron la necesidad de que el Gobierno bonaerense implemente “un programa real que invierta en infraestructura vial para mejorar las condiciones de vida de la gente”, y reiteraron su solicitud de una audiencia con el mandatario provincial “para que pueda conocer la realidad del sector”.
Tras esta reunión, representantes del campo se reunieron con casi todos los bloques de la oposición en la Legislatura bonaerense con el objetivo de obtener respaldo parlamentario para revertir el aumento del Impuesto Inmobiliario Rural y del complementario, votado en diciembre pasado y que perjudicó a los productores.
