En un contexto marcado por las tensiones fiscales y la puja con los sectores más vulnerables, el presidente Javier Milei firmó este sábado el veto a las leyes aprobadas por el Congreso que proponían un aumento a los haberes jubilatorios y la declaración de emergencia en discapacidad. Ambas normas habían sido aprobadas con amplio consenso parlamentario a principios de julio, pero el Ejecutivo las rechazó de plano y apostó a sostener el veto en la Cámara de Diputados.
El contenido de los decretos se conocerá oficialmente este lunes con su publicación en el Boletín Oficial, pero desde Casa Rosada ya confirmaron la decisión. Se trata de una jugada política delicada que tensiona aún más las relaciones entre el Gobierno y los bloques opositores, en un momento clave donde también se negocia el cierre de alianzas para las elecciones nacionales de octubre.
Las leyes vetadas implicaban un incremento real del 7,2% en los haberes, la suba del bono previsional de $70.000 a $110.000 con actualización por inflación, y la restitución por dos años de la moratoria previsional, permitiendo el acceso a una jubilación mínima para quienes no llegaran a los 30 años de aportes. En paralelo, la otra norma declaraba la emergencia nacional en discapacidad, con medidas para proteger derechos y garantizar atención a uno de los sectores más vulnerables del país.
La decisión de Milei no fue sorpresiva: semanas atrás, en la Bolsa de Comercio, el presidente había anticipado que vetaría cualquier medida que pusiera en jaque su política de superávit fiscal. “Aún si se dieran las circunstancias para que el veto se cayera, lo vamos a judicializar. Aún si se diera el peor de los casos, el daño sería mínimo”, aseguró entonces, aludiendo al escenario legislativo.
En Diputados, la ley había sido aprobada con 142 votos a favor, 67 en contra y 19 abstenciones, por lo que el desafío del oficialismo está en impedir que la oposición reúna los dos tercios necesarios para revertir el veto presidencial. En el PRO, principal aliado parlamentario de La Libertad Avanza, todavía no hay una postura unificada.
