Quien encabeza la lista, Bernardo Amílcar, que en los últimos días se paseó por radios y portales presumiendo de su “lista impecable” y de las felicitaciones que —según él— había recibido, acaba de protagonizar un verdadero papelón político: la Junta Electoral les bajó la mitad de los candidatos antes de que arranque la campaña.
Ni siquiera el Frente de Izquierda, con todos sus sellos y trámites, tuvo semejante tropiezo: ellos ya están oficializados; Amílcar y compañía, no.
Antes de repartir el primer folleto, la Junta Electoral les dio un sacudón de aquellos: papeles flojos, requisitos incumplidos y errores de principiante. Detalles que se solucionan con gestión… o con magia. Ellos no tenían ni una cosa ni la otra.
A esta altura, más que un frente político parece un rejunte de pasillo, con vocación barrial para figurar en redes y hacer ruido, pero sin el más mínimo horizonte electoral. Un grupo de entusiastas sin libreto que soñó con ser protagonista y terminó debutando… en la sección policial de la Junta Electoral. Otro papelón de Zubillaga y compañía en el ámbito político de Necochea.


