La reciente decisión del juez civil y comercial federal, Alejandro Patricio Maraniello, de prohibir la difusión de los supuestos audios de Karina Milei, grabados en Casa Rosada, ha provocado un fuerte revuelo político. Mientras que el oficialismo celebra la medida, la oposición la denuncia como un caso de “censura previa”, incompatible con los principios constitucionales que garantizan la libertad de expresión.
El diputado socialista Esteban Paulón, acompañado por Mónica Fein, ha presentado un proyecto en la Cámara baja para interpelar a la ministra de Seguridad, Patricia Bullrich. La iniciativa busca que la funcionaria explique los motivos detrás de los allanamientos solicitados contra periodistas, a quienes el Gobierno acusa de llevar a cabo una “operación de inteligencia ilegal”. “Que mentir no sea gratis”, enfatizó Paulón, quien también criticó a la ministra por “hostigar a quienes investigan”.
En un contexto similar, el Foro de Periodismo Argentino (Fopea) emitió un comunicado en el que rechaza la cautelar de Maraniello y exige su reversión, calificando la medida como un “acto de censura previa”. La organización también hizo un llamado al Gobierno para que cese el “acoso contra periodistas y medios”, recordando que el derecho a informar sobre asuntos de interés público está protegido por la Constitución.
