La Legislatura bonaerense ha expresado un creciente repudio al veto presidencial de Javier Milei a la Ley de Financiamiento Universitario y a la Ley de Emergencia Sanitaria en Pediatría. Legisladores de diversos bloques políticos, incluidos Unión por la Patria, la Unión Cívica Radical (UCR) y el Frente de Izquierda, han coincidido en que estas decisiones representan un retroceso preocupante para la educación y la salud públicas.
Diego Garciarena, líder del bloque UCR + Cambio Federal, enfatizó que “desfinanciar la educación es quebrar el futuro”. Consideró el veto como un “golpe brutal” que atenta contra la igualdad de oportunidades y el desarrollo del país, al implicar una disminución en la inversión en universidades, lo que afecta la ciencia, la innovación y la movilidad social. “Vetar la educación es condenar al país al atraso”, afirmó.
Es importante señalar que el presidente Milei oficializó el veto a esta ley el miércoles, la cual había sido aprobada por el Congreso a mediados de agosto, y que contemplaba un aumento en las partidas presupuestarias para universidades públicas y la recomposición salarial de los docentes.
Por su parte, Lucía Iañez, diputada de Unión por la Patria, calificó la medida como “otro horror de este gobierno nacional que se niega a escuchar a su pueblo”. Reivindicó la universidad pública y gratuita como “un orgullo nacional” y demandó financiamiento urgente para evitar su desmantelamiento.
Marcela Basualdo, también del mismo bloque, defendió la universidad como un bien a proteger y no a vender. Repudió el veto y subrayó que la Ley de Financiamiento Universitario fue ratificada por el Congreso. Coincidió con Garciarena al considerar que la decisión del Gobierno nacional es un “golpe brutal contra la igualdad de oportunidades y el desarrollo de Argentina.”
