La Selección Argentina tiene su estadio oficial: desde esta semana el Estadio Único Diego Armando Maradona se convirtió en el escenario en que ejercerá su localía. La idea es que lo inaugure la Scaloneta como despedida antes de ir a defender el título y buscar la cuarta estrella en el Mundial de 2026.
El acuerdo entre la Asociación del Fútbol Argentino (AFA) y la administración de la provincia de Buenos Aires estaba firmado desde julio, antes de las elecciones legislativas bonaerenses, pero entró en vigencia el miércoles y tuvo un acto simbólico en el estadio con la presencia del gobernador Axel Kicillof.
La reunión sirvió para celebrar formalmente la reunión de Comité Ejecutivo, con la rigurosa lectura del orden del día y su aprobación unánime. Luego, proyectaron un video con el plan de obras para renovar las instalaciones.
Se trata de una serie de mejoras proyectadas a seis meses que constará la renovación de luminarias, mejora del campo de juego, reparación de la estructura techada y en lo que respecta a la infraestructura: conectividad y vestuarios. La idea es que esté lista para los últimos días de marzo del año próximo.
La idea es que ese sea el escenario oficial de las selecciones de AFA, pero también los clubes, como alternativa de la Copa Argentina o cancha neutral y sede de definiciones de Conmebol. La selección Mayor, de todas formas, no siempre será allí local ya que repartirán eliminatorias entre el Monumental, la Bombonera y otras provincias.
“Es importante poder tener este espacio para convertirlo en la casa, no solo de todas nuestras selecciones, sino también, de todo el fútbol argentino y poder ponerlo al servicio de todos”, indicó Tapia, según consigna el portal oficial de la AFA.
Chiqui les habló a los miembros del Comité Ejecutivo presentes y a muchos dirigentes que componen la estructura que comanda el fútbol argentino. En la foto difundida en una de las plateas, se lo puede ver a Tapia entre el gobernador, a su izquierda, y al Tesorero Pablo Toviggino, a su derecha, rodeado de, entre otros, Juan Román Riquelme, Nicolás Russo y Cristian Malaspina, presidentes de Boca, Lanús y Argentinos, respectivamente.
“Hoy estamos acá para poder ver este proyecto que venimos trabajando conjuntamente hace varios meses y para que las cosas pasen es importante que se sumen fuerzas. Era importante darle el impulso definitivo: el Estadio Único es un símbolo de la ciudad y nada mejor que poder darle el espacio a la AFA y a todas las selecciones para que esta sea su casa por mucho tiempo”, indicó Kicillof a su turno.
Si bien el acuerdo fue firmado a principios de julio, restaba la aceptación de la propuesta de la AFA y la vigencia. Todavía esa información no está disponible. En lo inmediato y concreto, la Selección puso su domicilio en 25 y 32 y el intendente de La Plata, Julio Alak, lo festejó ya que ninguno de los equipos representativos, Gimnasia y Estudiantes, lo adoptó.
“La decisión de convertirlo en sede habitual de competencias de primer nivel representa un reconocimiento al potencial deportivo, logístico y cultural del Municipio de La Plata y la Provincia de Buenos Aires; y es además una oportunidad para seguir generando trabajo, turismo y alegrías para todos los platenses”, completó el intendente.
La distancia entre la concentración de Ezeiza y la cancha platense es casi 84 o poco más 88 kilómetros, según la ruta elegida. Ese será el recorrido habitual para las y los juveniles, la Selección Femenina y, de tanto en tanto, la Scaloneta.
Un guiño más: Kicillof también entregó la CEAMSE a Tapia
La entrega del Estadio Único de La Plata a la AFA no parece ser un hecho aislado, sino parte de una estrategia más amplia del gobernador Axel Kicillof para tejer alianzas con actores de peso como Claudio “Chiqui” Tapia. A principios de año, el mandatario bonaerense también facilitó otro movimiento clave en favor del presidente de la AFA: su designación al frente de CEAMSE, la empresa estatal encargada del tratamiento de residuos en el Área Metropolitana de Buenos Aires. Este desembarco en una silla de peso político y presupuestario fue interpretado como otro “gesto” del gobernador hacia el mandamás del fútbol argentino.
El nombramiento en CEAMSE, que maneja un presupuesto millonario y cargos con fuerte capacidad de caja, no pasó desapercibido ni en el peronismo ni en la oposición: algunos lo leen como parte de la consolidación de una red de poder que combina política, fútbol y recursos públicos en beneficio de intereses particulares.
En ese esquema, Kicillof aparece como un socio facilitador, dispuesto a ceder espacios estratégicos para sostener alianzas que exceden lo estrictamente institucional. El fútbol, con su capacidad de movilización y legitimación social, parece ser una de las plataformas elegidas para este tipo de transacciones.
Lejos de limitarse a lo simbólico —como la foto en el estadio o las palabras de buena voluntad—, el vínculo entre el gobernador y Tapia suma capas de densidad política. En un momento donde la provincia atraviesa múltiples desafíos económicos y sociales, la prioridad puesta en estos acuerdos plantea interrogantes sobre el uso de los recursos del Estado y el verdadero criterio detrás de estas decisiones. ¿Se trata de una apuesta por el deporte y la inclusión o de una estrategia de blindaje mutuo entre dirigentes que buscan preservarse en sus respectivos territorios de poder?
