El presidente del Partido Justicialista bonaerense y diputado nacional, Máximo Kirchner, anunció que impulsa un proyecto de ley para establecer un impuesto a las Grandes Transferencias Internacionales de Capital, conocido como “exit tax”. La medida busca gravar la salida de fondos del país y destinar lo recaudado a la Seguridad Social, la salud y los gobiernos provinciales.
Según explicó el legislador en una entrevista radial, la iniciativa se inspira en un esquema similar aplicado en Brasil. “Entre abril y agosto se fugaron 18 mil millones de dólares. Con un impuesto del 3 por ciento, podríamos recaudar 540 millones para políticas públicas”, indicó el líder de La Cámpora; y sostuvo que “si alguien decide sacar su dinero del país, eso debe tener una penalidad”. En este sentido, remarcó que los fondos “no se perderán en el gasto corriente” porque tendrán una asignación específica.
El proyecto prevé que el nuevo gravamen alcance principalmente a grandes empresas y personas físicas con transferencias significativas al exterior. Los recursos recaudados se destinarán a hospitales, universidades, jubilaciones y políticas sociales. Entre los beneficiarios mencionados figuran el Hospital Garrahan, los hospitales SAMIC, el sistema universitario nacional, el ANSES, el PAMI y las administraciones provinciales y municipales.
Para Kirchner, el “exit tax” representa una herramienta para “corregir la desigualdad estructural de quienes se llevan la riqueza sin dejar valor”. Por esto, aclaró que “no castiga al que invierte ni al que importa”, sino que busca “convertir la fuga de dólares en desarrollo nacional”.
