El Senado sancionó la ley de inocencia fiscal, una norma que introduce cambios en el Régimen Penal Tributario con el objetivo de actualizar los montos a partir de los cuales se configura el delito de evasión.
La iniciativa fue aprobada con 43 votos a favor y 26 en contra, sin mayores objeciones en el recinto, aunque con advertencias de la oposición sobre su aplicación práctica, especialmente en lo referido a multas automáticas.
Uno de los puntos centrales de la ley es la actualización de los montos de evasión, que no se modificaban desde hace años y habían quedado totalmente desfasados frente a la inflación.
Los cambios más relevantes son:
Evasión simple: pasa de $1.500.000 a $100.000.000, con penas de 2 a 6 años de prisión
Evasión agravada: sube de $15.000.000 a $1.000.000.000, con penas de 3 años y 6 meses a 9 años.
En casos donde se utilicen estructuras jurídicas, testaferros, instrumentos fiduciarios o jurisdicciones no cooperantes, el monto mínimo para configurar el delito se fija en $200.000.000, cuando antes era de $2.000.000.
La ley también actualiza los montos vinculados al uso de facturas o documentos falsos, una de las figuras más habituales en investigaciones tributarias.
