El Instituto Nacional de Estadística y Censos (INDEC) puso en marcha una nueva metodología para medir la inflación en la Argentina, mediante una actualización integral del Índice de Precios al Consumidor (IPC) que modificará la canasta de bienes y servicios y redefinirá las ponderaciones de cada rubro, con el objetivo de reflejar de manera más fiel los hábitos de consumo actuales de los hogares.
Este cambio en la medición de la inflación comenzará a impactar en los datos oficiales que se difundirán a mediados de febrero, ya que la decisión marca el cierre de un ciclo metodológico que llevaba más de siete años sin alteraciones sustantivas, al considerar que la última actualización del IPC había quedado desfasada frente a las transformaciones profundas en la estructura del gasto familiar, en un contexto atravesado por cambios tecnológicos, variaciones en los precios relativos y una mayor incidencia de servicios que hoy ocupan un lugar central en la vida cotidiana.
En tanto, el nuevo esquema fue diseñado por el INDEC durante 2025 bajo la conducción de Marcos Lavagna y, si bien su desarrollo técnico se inició a comienzos de ese año, su aplicación efectiva quedó supeditada a la evaluación y validación del Ministerio de Economía, que realizó pruebas internas durante varios meses para analizar su consistencia y el impacto
potencial sobre las mediciones mensuales.
