La falta de mantenimiento, la paralización de obras y la subejecución presupuestaria convirtieron a gran parte de la red vial argentina en una trampa mortal. Así lo advierte un informe de la Federación del Personal de Vialidad Nacional (Fepevina), que señala que entre el 65% y el 70% de las rutas nacionales se encuentran en estado regular o directamente malo, con un fuerte impacto en la seguridad vial y la logística productiva.
El documento, titulado “Desmantelamiento institucional y Emergencia Vial”, alerta que el deterioro de las calzadas ya se traduce en un aumento de la siniestralidad: las muertes en rutas crecieron un 14% interanual, alcanzando las 4.369 víctimas fatales.
Según el informe, el deterioro es consecuencia directa de la falta de ejecución de obras de construcción, reconstrucción y conservación, sumado al abandono del mantenimiento preventivo. La enumeración incluye calzadas principales, banquinas, señalización horizontal y vertical, iluminación, puentes y sistemas de drenaje.
