Ritual energético para arrancar el año sin arrastrar el cansancio

Iniciar un nuevo año no siempre llega con un recambio energético. El agotamiento físico, emocional y mental puede arrastrarse del ciclo anterior. Este ritual energético simple y consciente te ayuda a limpiar, ordenar y empezar el año desde otro lugar.

La llegada de enero no es sinónimo de reactivación, a veces se presenta como exactamente lo contrario. La exigencia de cumplir con las tareas fijadas antes de que se termine el ciclo anterior y la época de balances tanto como la obligación de disfrutar, interactuar y no perderse de nada, se convierten en un drenaje energético que trasciende la temporada de fiestas. En tu calendario seguramente no estaba la pregunta de si estabas disponible para eso, simplemente debía realizarse.

¿Qué pasa cuando las expectativas sociales no contemplan la energía real disponible? La respuesta parece obvia: estrés, ansiedad, angustia o frustración. Es vital entender que el cansancio no se elimina durmiendo, es necesario un proceso de carga energética y emocional.

El cansancio energético: ¿qué es y cómo se manifiesta?

El cansancio energético no siempre tiene que ver con la falta de descanso físico. Es un tipo de agotamiento más sutil, pero igual de profundo, que aparece cuando acumulamos emociones no procesadas, estrés sostenido, exigencia constante o vínculos que drenan más de lo que nutren. Aunque el cuerpo duerma, la energía sigue en “modo alerta”.

A diferencia del cansancio físico —que suele aliviarse con sueño y pausa— el cansancio energético se manifiesta como una sensación de pesadez general, falta de motivación, dificultad para concentrarse o una irritabilidad que aparece sin causa clara. También puede sentirse como desconexión, desgano o la sensación de estar “funcionando en automático”.

Si no se limpia ni se ordena, ese cansancio se arrastra al nuevo comienzo, afectando la claridad mental, la energía vital y la capacidad de disfrute. Reconocer el cansancio energético es el primer paso para no normalizarlo. No se trata de “poner más voluntad”, sino de escuchar el mensaje: la energía pide pausa, descarga y reordenamiento antes de volver a avanzar.

¿Cuándo es el mejor momento para hacer este ritual?

Eliminemos la idea de que existen recetas únicas para trabajar con nuestra energía. Aunque hay algunas ideas y conceptos que es necesario tenerlos claros a la hora de realizar el ritual, siempre recomiendo que se escuche a la guía interior a la hora de realizar cualquier ritual.

Si esta limpieza no la hiciste el 1 de enero, no pierde efectividad, la energía no sabe de calendarios. Lo fundamental es tener una intención clara, usar los elementos necesarios y crear un espacio de pausa consciente que nos permita darle el cierre que merece el año que se fue.

Ritual energético para comenzar el año liviano

Te dejo un paso a paso simple y accesible para cuando quieras hacerlo

Preparación del espacio y del cuerpo: Ningún ritual se hace corriendo y con la mente dispersa en mil temas a la vez. Elegí un momento que sea tuyo, este proceso debe ser de conexión y apertura. Necesitas un lugar seguro, que te permita expandir todo lo que necesites sin interrupciones ni prisas.

Conexión suave: El primer paso es calmar la mente, por lo que vas a realizar ciclos de respiración consciente, recorriendo tu cuerpo y escaneando lo que vas sintiendo en cada lugar. Podes utilizar algún aroma que te permita enfocarte en ese momento. La utilización de alguna vela color blanco o un sahumo puede ayudarte a visualizar la limpieza y la conexión.

Acto simbólico de cierre del ciclo anterior: Cuando encuentres ese momento de calma vas a verbalizar todo aquello que quieras dejar atrás de tu ciclo anterior. Sí lo escribís en un papel podés quemarlo al finalizar el ritual, como un acto simbólico de lo que debe transmutarse.

Activación de la intención para el nuevo año: Las intenciones siempre se hacen en presente, cómo si ya estuvieras viviendo y agradeciendo esa realidad. Podes escribirlas en un papel, hacer un vision board o simplemente fijar en tu mente lo que quieras intencionar para este año.

¿Qué hacer después del ritual?

Una vez que termines el ritual, recordá que es necesario integrar esa energía. No hace falta que al instante compres cursos o te anotes en clases que vas a abandonar, ni que te pongas un plan estricto para conseguir esas metas. La clave es no acelerar, escuchar al cuerpo y el ritmo propio.

Este tipo de movimientos necesitan constancia, por lo que es clave generar pequeños hábitos que sostienen la energía renovada: momentos de pausa, conexión y reseteo.

Acompañamientos energéticos recomendados

Flores de Bach para el agotamiento emocional.

Hierbas, aromas o elixires para recuperar vitalidad.

Prácticas simples: escritura, meditación, enraizamiento.

Por Meli Graiver – Terapeuta Holística
@portaldriada

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