El Gobierno nacional oficializó el ingreso de Manuel Adorni al Directorio de YPF en uno de los cargos claves de la estructura corporativa. El jefe de Gabinete asumió como Director Titular Clase A, la silla que concentra la denominada “acción de oro” y le permite al Estado vetar decisiones estratégicas dentro de la petrolera.
La formalización del nombramiento se concretó este viernes en las oficinas que YPF posee en Puerto Madero. En los próximos días, la empresa asentará la designación en sus registros societarios y la comunicará a la Bolsa de Nueva York, un paso que le otorga dimensión institucional y financiera al movimiento.
La designación oficial otorga al funcionario de Javier Milei una herramienta decisiva para intervenir de forma directa en el rumbo de la compañía. En ese marco, la llamada “acción de oro” habilita al Estado a bloquear resoluciones vinculadas a inversiones, desinversiones, asociaciones, cambios estructurales y lineamientos centrales del negocio energético.
En tanto, el Ejecutivo nacional resolvió que Adorni ejerza el cargo ad honorem, luego de renunciar a la remuneración prevista para ese rol. Al mismo tiempo, el movimiento desplazó de esa banca al exjefe de Gabinete Guillermo Francos, quien, sin embargo, continuará como integrante del Directorio bajo otra categoría.
Vale recordar que la “acción de oro” constituye un mecanismo excepcional que el Estado nacional conserva para las empresas consideradas estratégicas. En el caso de YPF, esta herramienta asegura capacidad de veto sobre decisiones clave, aun cuando la compañía posee capital mixto y cotiza en mercados internacionales.
Con esta modificación, el Gobierno refuerza su control político sobre las definiciones de la principal empresa energética del país. Además, la decisión se inscribe dentro de un escenario marcado por los debates sobre tarifas, inversiones, Vaca Muerta y el rol del Estado en sectores considerados sensibles para la economía.
En la misma instancia, el Directorio también incorporó al exdiputado nacional del PRO Martín Maquieyra, en representación de La Pampa. Ambos ingresos se concretaron tras las renuncias de Eduardo Javier Rodríguez Chirillo y José Rolandi, quienes dejaron sus cargos por motivos personales.
Con un funcionario de máxima confianza del Presidente en la silla con poder de veto, el Ejecutivo blindó su capacidad de incidencia sobre YPF en un año atravesado por definiciones económicas de fondo. El mensaje político busca dejar en claro que la energía seguirá bajo una tutela estatal activa, aun en un escenario de reformas y ajuste fiscal.
