El Gobierno de la provincia de Buenos Aires oficializó una asistencia financiera clave para sostener el funcionamiento de Aguas Bonaerenses S.A. (ABSA), y de esa manera lograr reactivar obras hidráulicas que quedaron sin financiamiento tras decisiones del Ejecutivo nacional.
La medida fue dispuesta por el gobernador Axel Kicillof mediante un decreto publicado en el Boletín Oficial, y apunta tanto a cubrir costos operativos de la empresa como a garantizar la continuidad de proyectos que habían sido aprobados y financiados originalmente por ENOHSA, organismo nacional que Javier Milei disolvió.
De esa manera, la Provincia autorizó una transferencia total de casi $22 mil millones a ABSA, desglosada en dos partidas diferenciadas: por un lado, se habilitó una asistencia de hasta 18 mil millones de pesos destinada a afrontar gastos corrientes de la empresa, que se desembolsará en tramos mensuales de hasta 6 mil millones durante enero, febrero y marzo, y por otro, se aprobó una transferencia específica de hasta $3.948 millones orientada a la ejecución de obras paralizadas.
Las obras alcanzadas por esta asistencia incluyen trabajos de construcción y ampliación de plantas en distintas localidades del interior bonaerense, como Guaminí, Carmen de Patagones, Vedia y Ranchos, para proyectos considerados estratégicos para mejorar los sistemas de tratamiento de líquidos cloacales y la calidad del servicio en zonas que arrastran déficits estructurales desde hace años.
