Tras el cierre de la fábrica de aisladores, Gobierno nacional suspendió los aranceles para importarlos

Ex trabajadores de la Fábrica Argentina de Porcelanas Armanino (FAPA), con sede en Monte Grande, denunciaron que tras el cierre de la planta el Gobierno nacional decidió suspender los aranceles a productos importados con el argumento de garantizar el abastecimiento del sistema.

De acuerdo a lo señalado por los ex operarios, la medida implicó dejar sin efecto, por un plazo de seis meses, los derechos antidumping que se aplicaban a la importación de aisladores eléctricos.

Estos aranceles regían desde 2015 y buscaban resguardar a la producción local. No obstante, ante el cese de actividades de FAPA —la única empresa del país dedicada a este rubro—, el Ejecutivo optó por habilitar las compras externas para evitar problemas en el suministro.

Cabe destacar que los aisladores de porcelana elaborados por la firma eran insumos clave para impedir fugas de electricidad y sostener la seguridad del sistema energético. En ese contexto, su desaparición generó preocupación por posibles complicaciones en el abastecimiento.

“FAPA producía la totalidad de los aisladores de porcelana en Argentina y cubría cerca del 70% del consumo aparente”, indicaron desde los gremios, en base a datos de la Cámara de la Industria Electrónica (CADIEEL).

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