Entre ajustes y deuda millonaria: crece el cuestionamiento a Barrera en Gesell

La discusión por las cuentas públicas volvió a tensionar a Villa Gesell. En pleno análisis de la rendición del ejercicio municipal, concejales de la oposición encendieron las alarmas sobre la gestión del intendente Gustavo Barrera al advertir un crecimiento exponencial del endeudamiento y posibles desajustes en la ejecución de fondos.

El dato que desató la polémica no es menor: según el informe opositor, la deuda del municipio pasó de 39 millones de pesos en 2014 a casi 10.000 millones en 2025. Un salto que no solo impacta en términos contables, sino que también abre interrogantes concretos sobre la sustentabilidad financiera de la administración local.

Desde el PRO señalaron además que una porción significativa de ese pasivo corresponde a deuda flotante, es decir, compromisos pendientes con proveedores por servicios ya prestados. En términos concretos, esto implica pagos demorados que podrían afectar el funcionamiento cotidiano del municipio, desde prestaciones básicas hasta la continuidad de contratos clave.

El escenario se vuelve aún más sensible al cruzarlo con el contexto económico reciente. Durante 2025, el propio Ejecutivo local reconoció tensiones financieras y avanzó con medidas de emergencia que incluyeron recortes en el gasto político, congelamiento salarial para funcionarios y reordenamiento de áreas. Todo bajo el argumento de sostener los servicios esenciales frente a la caída de la recaudación.

Sin embargo, la discusión no se limita al volumen de la deuda. La oposición también puso el foco en la ejecución presupuestaria, donde detectó lo que considera inconsistencias: áreas sensibles con subejecución o partidas sin utilizar, en contraste con otras dependencias que registran sobreejecuciones y que ahora deberán ser explicadas. El expediente ya comenzó a analizarse en comisión dentro del Concejo Deliberante.

El trasfondo es claramente político. Barrera gobierna Villa Gesell desde 2014 y ha sostenido su gestión en un discurso centrado en la obra pública, el desarrollo urbano y el turismo. No obstante, el creciente cuestionamiento sobre el manejo financiero introduce una fisura que podría erosionar ese relato, especialmente en un contexto económico donde cada peso adquiere mayor relevancia.

Con este panorama, la rendición de cuentas promete escalar en las próximas semanas. Desde la oposición ya anticipan pedidos de informes y no descartan impulsar una citación formal para que el Ejecutivo brinde explicaciones públicas. En paralelo, crece la preocupación por el impacto que el déficit financiero podría tener sobre prestaciones básicas, infraestructura y la capacidad de respuesta del municipio.

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