Mercurio retrógrado: qué significa y cómo sobrevivir sin perder la calma

El más temido, Mercurio retrógrado vuelve a poner a prueba la paciencia colectiva. Pero más allá de los memes y los problemas tecnológicos, este tránsito invita a revisar, recalibrar y comunicar desde otro lugar. En esta nota te cuento qué significa, cuándo ocurre y cómo aprovechar su energía a favor.

Mucho se habla de este fenómeno, ¿pero realmente sabes qué significa que un planeta este retrógrado? Vamos con el ABC para darle luz a este momento y aprovecharlo al máximo. La retrogradación es un fenómeno astronómico que desde la óptica del planeta tierra pareciera que el planeta se mueve hacía atrás, no significa que el planeta cambie la dirección de su órbita, simplemente se trata de una ilusión óptica. Para la astrología este movimiento permite un tiempo de revisión, ajuste e introspección de acuerdo a la temática del planeta y el signo en el que se realice este tránsito.

Mercurio es el planeta que rige, entre otras cosas la comunicación, los viajes y la tecnología, este va a ser nuestro “tema”. Es por eso que existen tantos mitos sobre las interferencias comunicacionales y problemas en las redes sociales durante estos periodos. Para dar tranquilidad sobre este proceso, te cuento que Mercurio retrograda entre tres y cuatro  veces en el año, entonces es bastante habitual para nosotros estos movimientos. 

La última retrogradación de este año se da entre el 09 y el 29 de noviembre en Sagitario y Escorpio, aunque sus efectos ya comenzaron a sentirse desde el 21 de octubre cuando empezó su sombra preretrógrada (tocando los mismos grados matemáticos hasta los que volverá el 29 de noviembre). Cada persona y cada carta natal es única, por lo que este tránsito nos afecta a todos con una intensidad distinta. 

Tiempo de revisión

Mercurio en su paso por Sagitario nos aporta un gran caudal de ideas, pensamientos más rápidos e impulsivos, conversaciones sin filtros. En cuestiones de proyección, nos volvemos más arriesgados y nos invita a ser más valientes (y positivos) a la hora de tomar decisiones. Esta sería nuestra primera red flag del periodo: revisa lo que querés decir antes de decirlo, antes de comprometerte o firmar algún acuerdo. Todo lo que parece fácil y maravilloso a primera vista puede tener más de una arista para evaluar, cuando aparece el periodo de sombra puede que no haya una coherencia entre tus dichos y lo que verdaderamente sentís (acá aparece el ruido). Lo que parecía seguro puede no ser tan estable.

Cuando Mercurio vuelva a Escorpio, el 18 de noviembre, la intensidad aumenta. El signo del escorpión siempre nos propone una profundidad mayor y acá viene nuestra segunda red flag: encontrá el equilibrio entre descubrir las verdaderas razones de tus pensamientos sin caer en los extremos. Este puede ser un momento de mucha polarización, por lo que es mejor cuidar tu energía. Quizás sea la hora de mirar a tus heridas de una manera más amorosa y compasiva, lo que te permita dejar atrás esos pensamientos limitantes que no te dejan avanzar. La luna nueva del 20 de noviembre puede convertirse en un salto evolutivo.

Finalmente cuando deje de retrogradar el 29 de noviembre, tendremos un hermoso trino de agua en el cielo junto con la Luna en Piscis y Júpiter en Cáncer, que nos carga de una energía de aceptación y empatía para atravesar un proceso de introspección y cambio profundo. Ideal para realizar meditaciones, momentos de conexión espiritual o avances en terapias psicológicas.   

¿Cómo aprovechar Mercurio retrógrado a favor?

En este apartado voy a dejarte algunos consejos para aprovechar esta energía de la mejor manera. El primer paso es generar apertura y entender que debemos generar una pausa, nuestra primera red flag nos avisaba que debíamos aminorar la marcha antes de tomar decisiones. Te propongo que hagas un ritual de pausa y limpieza mental.

Nuestra segunda alerta nos hablaba de polarización, así que en este sentido te propongo dos herramientas: la primera empezar a practicar la comunicación consciente (habla menos y escucha más) y la segunda es un preparado floral que contenga Cerato, Scleranthus o White Chestnut

Durante todo el periodo, una buena práctica sería la relectura de tus escritos, diarios o proyectos antiguos. También podés realizar ejercicios de escritura terapéutica para ahondar sobre tus pensamientos y emociones. 

Mercurio retrógrado no tiene por qué ser un caos. Transformá este tránsito en una oportunidad de claridad y conexión interior.

Por Meli Graiver – Terapeuta Holística
@portaldriada

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