No hay dos sin tres. Ya paseamos por Ushuaia, conocimos el Parque Nacional, la Cárcel y el Faro del fin del Mundo, entre otros tantos rinconcitos de esta ciudad austral. Ahora es el momento de las sugerencias gastronómicas, algunos sitios emblemáticos y otros sorprendentes. A preparar cuchillo y tenedor.

Cada comercio tiene tu encanto, tanto de menúes como de anfitriones. Los fueguinos se caracterizan por su hospitalidad (o por lo menos eso fue lo que percibimos nosotros). Voy a sugerirte algunas propuestas gastronómicas de la ciudad de Ushuaia (obviamente es imposible comer en cada uno de ellos, ya que habría que almorzar y cenar doble, mínimamente).

Indiscutiblemente el anfitrión de anfitriones

La Taberna del Viejo Lobo es un sitio que no podes dejar de conocer. Se trata de un “restaurante temático inspirado en la historia marítima de Tierra del Fuego” con el privilegio, además, de tener la mejor vista panorámica del Puerto, una postal infaltable.

Ingresas por una galería temática que introduce en la historia fueguina. Te anuncíás en una recepción y pasas a los ascensores, en el 3er piso está este increíble bodegón. Toda la ambientación es increíble, barriles, objetos marinos, figuras, redes, no falta nada.

Respecto a la carta, se pueden probar una muy ricas pizzas caseras, picadas tradicionales o de mar, sanguches, guarniciones y ensaladas varias, pescados y carnes; también hay una amplia variedad de guisos y cazuelas. Podes optar por acompañar con cervezas nacionales o fueguinas, tragos, vinos y cócteles. Finalmente cuenta con menú infantil; opciones de cafetería, licuados, tés y meriendas. Elegí el salón, la barra o el balcón, cada rincón tiene su encanto.

Arte nacional

Te cuento que la magia fue creacción del artista plástico Fernando Pugliese, el mismo que realizó las esculturas de Tierra Santa, o las de Jorge Luis Borges y Adolfo Bioy Casares compartiendo sus tertulias en el Bar “La Biela”, también  las esculturas de Alberto Olmedo y Javier Portales en el sillón del famoso sqyetch que realizan juntos (está en Avenida Corrientes esquina Uruguay); o la de Sandro en su icónica presentación del Rex, entre tantísimas otras esculturas “hiperrealistas”.

Este bodegón es sin lugar a dudas el anfitrión de anfitriones, ya que combina sabores, ambientación, arte y tradición fueguina.

Tradición criolla

Si preferís algo más clásico, en el segundo piso podés acceder a Asador, una restaurante más tradicional, tanto en su oferta gastronómica como en su minimalista ambientación. Sencillo, despojado, elegante, Asador ofrece una sabrosa carta en base a cortes de parrilla, carne vacunas, cerdo y cordero, un abundante buffet y una refinada bodega.

Cantineando

Seguimos de caminata por el centro comercial y nos topamos con La Cantina Fueguina de Freddy “el rey de la centolla”. Al ingresar te saluda muy amablemente una coloradísima centolla (o eso imaginamos). El salón es pequeño, pero muy agradable, con toques de ambientación marina. Un sitio muy cláido y agradable para compartir una exquisitas rabas con papas con centolla y cervecita artesanal fueguina.

Hay menú veggie, deliciosos platos de mar, carne, pastas, pizzas, muchos de esas propuestas con un toque de centolla. Para un final feliz no podes dejar de probar el bombón de calafate.

Marisqueando

Y un lugar que estaba abierto a altísimas horas de la noche y nos recibieron muy amablemente y sin restrucciones en la carta (esas cosas son importantes de destacar) es “La Casa de los Mariscos”, un bodegón con todas las letras donde podes deleitarte con cazuelas, arroces, paellas, picadas de mariscos, trucha, abadejo, pastas, cordero y carne vacuna. Platos generosos y muy sabrosos.

PH La casa de los mariscos

Por supuesto hay muchísimas opciones para que conozcas, pero eso lo dejo a tu cargo (después me recomendas vos a mi).

Bon appetit.
FM.-

Back To Top