Una nueva medición del “Monitor de Humor Social”, elaborado por las consultoras D’Alessio IROL y Berensztein, marca un punto de inflexión en el tablero opositor: el gobernador bonaerense Axel Kicillof supera en imagen positiva a Cristina Fernández de Kirchner dentro del electorado peronista y se afirma como la principal referencia frente al gobierno de Javier Milei.
Según difundió la Agencia DIB, el relevamiento —realizado sobre 800 casos online entre el 16 y el 26 de enero— indica que entre quienes en 2025 votaron a Fuerza Patria, Kicillof alcanza un 89% de imagen positiva. La cifra no solo es elevada: implica una ventaja de 13 puntos sobre Fernández de Kirchner, que registra 76%, un dato que confirma un corrimiento en el centro de gravedad del espacio.
En tercer lugar se ubica el diputado y dirigente social Juan Grabois, con 74%, apenas dos puntos por debajo de la exmandataria, consolidando un podio de figuras con fuerte anclaje interno pero con liderazgos en disputa.
El estudio también exhibe la otra cara de la polarización. Entre votantes peronistas, los principales referentes del oficialismo apenas rozan el 1% de imagen positiva. En esa lista aparecen el propio Milei; la ministra de Seguridad Patricia Bullrich; el ministro de Economía Luis Caputo; el asesor presidencial Federico Sturzenegger; el vocero presidencial Manuel Adorni; la ministra Alejandra Monteoliva; el ministro Carlos Presti y el titular de la Cámara de Diputados Martín Menem. El contraste es categórico: adhesión casi unánime hacia adentro, rechazo cerrado hacia afuera.
El espejo libertario
Cuando se observa el universo de votantes de La Libertad Avanza, el mapa se invierte. Allí, los dirigentes opositores registran niveles marginales de imagen positiva: Martín Lousteau obtiene 4%; Kicillof, 3%; Fernández de Kirchner, 2%; y Grabois, 1%. En cambio, Milei lidera con 87%, seguido por Bullrich (86%), Diego Santilli (81%), Caputo (76%) y Sturzenegger (72%). La cohesión oficialista se mantiene sólida dentro de su propio electorado, replicando la lógica de bloques cerrados que domina la escena política.
Otro sondeo: Cristina, asociada al pasado
En paralelo, una encuesta nacional de la consultora de Jorge Giacobbe —realizada sobre 2.500 casos entre el 27 de enero y el 2 de febrero— aporta un matiz adicional. Allí, Milei registra 42,8% de imagen positiva y 47,1% negativa, un diferencial adverso que refleja desgaste en un contexto económico complejo.
El dato más significativo, sin embargo, refiere a Fernández de Kirchner. Ante la pregunta sobre cómo la consideran los encuestados, el 67% la definió como una dirigente “del pasado”, mientras que solo el 20% la ubicó en el presente y el 11% la proyectó hacia el futuro. La cifra no implica desaparición política, pero sí sugiere una erosión simbólica en términos de centralidad.
Reconfiguración y liderazgo en disputa
Los números del “Monitor de Humor Social” no describen únicamente preferencias coyunturales: revelan una reconfiguración interna en el espacio peronista-kirchnerista. Kicillof no solo aventaja a la expresidenta entre los votantes propios; amplía una brecha que lo posiciona como el dirigente con mayor respaldo efectivo dentro de ese universo.
En un escenario atravesado por una polarización intensa y por electorados cada vez más impermeables entre sí, el liderazgo opositor comienza a delinearse con mayor nitidez. Si las tendencias se sostienen, el gobernador bonaerense emerge como la figura con mayor proyección en el peronismo, mientras la centralidad histórica de Fernández de Kirchner exhibe señales de retroceso político y simbólico.
