De promesas a boletas impagables: los servicios subieron casi un 600% desde que asumió Milei

El peso de las tarifas de los servicios públicos continúa presionando con fuerza sobre el bolsillo de los hogares, en un contexto en el que el Gobierno nacional sostiene un discurso de desaceleración inflacionaria y mejora del poder adquisitivo. Sin embargo, los incrementos en energía, transporte y agua siguen ubicándose por encima de la evolución general de los precios y profundizan el impacto del ajuste sobre el consumo cotidiano.

Según un informe del Observatorio de Tarifas y Subsidios del Instituto Interdisciplinario de Economía Política (IIEP), dependiente de la Universidad de Buenos Aires (UBA) y el CONICET, el gasto promedio en servicios públicos de un hogar tipo del Área Metropolitana de Buenos Aires (AMBA) se ubicó en febrero diez puntos porcentuales por encima de la inflación interanual y rozó los $200.000 mensuales.

El relevamiento indicó que un hogar promedio sin subsidios destinó $192.181 por mes a cubrir energía, transporte y agua. El monto representó una leve baja del 0,3% respecto de enero, aunque implicó un incremento del 41% en comparación con febrero del año pasado. De este modo, la canasta de servicios públicos registró una suba interanual superior en diez puntos al Índice de Precios al Consumidor (IPC), cuya variación para el período se estima en torno al 31%. 

Desde el IIPE explicaron que la reducción mensual se debió a “la disminución de las cantidades consumidas de energía eléctrica, gas y agua, producto de factores estacionales, que compensaron el aumento generalizado de los cuadros tarifarios”

Aumentos por servicio y mayor presión en las facturas

En el caso del gas, el estudio señaló que “en febrero aumenta 3,2% el cargo fijo y 20% el cargo variable en promedio, explicado por la quita total de subsidios durante el período de verano para todos los usuarios”. No obstante, el informe también destacó que “se registra una reducción de las cantidades consumidas por estacionalidad”, lo que moderó parcialmente el impacto. En términos concretos, la factura subió un 7,4% para usuarios sin subsidios y 21% para quienes dejaron de recibir asistencia estatal.

Respecto de la electricidad, el organismo indicó que el “pico de consumo llegó a su máximo en enero” y que en febrero “el efecto de menor consumo se compensa por el incremento en los cuadros tarifarios”, con una suba del 3% en el cargo fijo y del 14,1% en el cargo variable para usuarios sin subsidio.

En transporte, los colectivos porteños ajustaron su tarifa mediante la fórmula IPC más 2%, lo que implicó un aumento del 4,8% en febrero. Por su parte, las líneas nacionales (que conectan CABA con el Conurbano), mantuvieron inicialmente sin cambios el valor del boleto, lo que derivó en un incremento promedio ponderado del 3%. Sin embargo, estas líneas registraron el 18 de febrero un aumento del 31%, lo que añade mayor presión al gasto mensual de los usuarios. Dentro del total de la canasta, el transporte concentra el 46% del gasto en servicios. En cuanto al servicio de agua, el informe indicó que “se incrementa el cuadro tarifario a la vez que el consumo se ajusta por cantidad de días del mes” y precisó que desde el primer mes de 2026 se estableció un sendero de incrementos mensuales con topes del 4% hasta abril.

Tarifas por encima de la inflación y fuerte alza desde 2023

En la comparación interanual por servicio, el mayor aumento se registró en transporte, con una suba del 56%. Le siguieron el gas natural (37%), la electricidad (35%) y el agua (19%).

El estudio también analizó la evolución de las tarifas desde el inicio de la gestión de Javier Milei y reveló que “desde diciembre de 2023 hasta el mes de febrero de 2026 la canasta de servicios públicos del AMBA se incrementó 593% mientras que el nivel general de precios lo hizo en 200%”, evidenciando una brecha significativa entre el aumento tarifario y la inflación.

Asimismo, el informe señaló que “en los hogares del AMBA se pagan tarifas de servicios públicos que, en promedio, cubren el 65% de los costos y, por lo tanto, el Estado se hace cargo del 35% restante”, con variaciones según el tipo de usuario y el servicio.

En relación con los ingresos, el relevamiento indicó que la canasta de servicios públicos de febrero representó el 11% del salario promedio registrado estimado del mes, calculado en $1.733.146. En ese contexto, un sueldo promedio permite cubrir nueve canastas de servicios públicos, por debajo de las 9,6 que podían pagarse en febrero de 2025, lo que refleja una pérdida de capacidad adquisitiva frente al encarecimiento de los servicios esenciales.

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