La Ciudad realizó un emotivo homenaje a Enrique Shaw

La figura de Enrique Ernesto Shaw avanza hacia la beatificación. En ese marco, la Ciudad de Buenos Aires y la Asociación Cristiana de Dirigentes de Empresa dedicaron al empresario católico un emotivo homenaje en el Cementerio de la Recoleta, con la participación de familiares y autoridades.

El reconocimiento se produjo luego de que la Comisión de Teólogos aprobara de manera unánime las virtudes de Shaw en un paso clave hacia su proclamación como beato.

A lo largo de su vida, se destacó por promover una visión empresarial basada en la Doctrina Social de la Iglesia y en un enfoque humanista del trabajo, al mismo tiempo que trabajó por alcanzar la santidad en lo cotidiano, dejando un legado que abarca su rol como dirigente, su compromiso personal y su influencia en distintas generaciones.

El reconocimiento en Recoleta buscó poner en valor su aporte como referente de una forma de gestión centrada en la persona. Con la presencia de su hija, Elsa Shaw, y su nieta, Sara Critto, se abordó su forma de entender el trabajo y sus valores. Ambas compartieron recuerdos y reflexiones sobre la vida del empresario. “Tenía 13 años cuando murió. A veces pienso que nuestra casa era una casa de ángeles: éramos nueve hermanos, nos peleábamos y pienso que así lo ayudábamos a papá a llegar al cielo. Ante los malos humores, al llegar a casa él buscaba la solución y ver en qué habíamos estado mal. Como esposo era especialmente cariñoso. Siempre sonriente”, destacó su hija.

En representación del Gobierno de la Ciudad participaron del acto Guadalupe Rossi, subsecretaria de Gestión Comunal, e Ignacio Salaberri, director General de Cementerios. También estuvo presente el padre Gastón Lorenzo, párroco de la Basílica Nuestra Señora del Pilar, donde descansan los restos del homenajeado.

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