El senador provincial de La Libertad Avanza e intendente de Tres de Febrero en uso de licencia, Diego Valenzuela, cuestionó con dureza la política tributaria de la provincia de Buenos Aires tras la publicación de la última encuesta de la consultora KPMG, que ubica al distrito entre los de mayor presión impositiva del país.
El relevamiento, correspondiente a la undécima edición de la “Encuesta Anual” de impuestos, se realizó sobre más de 80 especialistas tributarios de empresas medianas y grandes de distintos sectores productivos y de servicios. El estudio analiza el impacto de la carga impositiva en la actividad económica, los precios y los planes de inversión, con foco en 2025 y proyecciones hacia 2026.
Según el informe, la presión fiscal se consolida como uno de los principales condicionantes de la competitividad empresarial, especialmente en jurisdicciones como la provincia de Buenos Aires, donde los tributos provinciales —en particular Ingresos Brutos— generan distorsiones sobre los costos y la rentabilidad.
En ese marco, Valenzuela apuntó directamente contra ese impuesto: “Ingresos Brutos es el tributo más distorsivo: se aplica en cascada, encarece precios, incrementa costos y desalienta la inversión. La Provincia de Buenos Aires lidera la presión fiscal no solo por sus alícuotas, sino también por percepciones, retenciones y saldos a favor que restan liquidez a las empresas”.
El dirigente libertario también cuestionó lo que definió como una lógica recaudatoria que impacta de lleno sobre el sector productivo. “La ‘voracidad fiscal’ prioriza recaudar por sobre producir: se acumulan pagos anticipados, se desconoce la capacidad contributiva real y se asfixia el capital de trabajo”, afirmó.
En esa línea, advirtió sobre las consecuencias del esquema impositivo vigente: “El resultado es menos inversión, más informalidad y menor competitividad. En el AMBA, la provincia de Buenos Aires pierde terreno frente a otras jurisdicciones”.
La encuesta de KPMG —estructurada en tres ejes: presión fiscal y su impacto en precios e inversión, el rol de los organismos administrativos y judiciales, y las perspectivas para 2026— refleja además la creciente preocupación del sector privado por la incidencia de los impuestos en la toma de decisiones, en un contexto de proyecciones cautelosas en materia de inversión y financiamiento.
En ese escenario, las críticas de Valenzuela se apoyan en un diagnóstico compartido por actores del ámbito empresarial, que advierten que la carga tributaria sigue siendo un factor determinante para la actividad económica y la competitividad en la provincia.
