Un intenso y repentino temporal provocó serios inconvenientes este martes por la tarde en la ciudad de Mar del Plata, donde en apenas media hora cayó un diluvio que saturó desagües, anegó calles y generó daños en viviendas y vehículos. Las imágenes de calles inundadas y autos sumergidos se viralizaron rápidamente en las redes sociales.
El fenómeno meteorológico comenzó ayer por la tarde minutos después de las 15, tal como había anticipado una alerta amarilla emitida por el Servicio Meteorológico Nacional.
En pocos minutos, la lluvia se volvió persistente y abundante, lo que provocó que el agua cubriera calzadas de cordón a cordón en distintos sectores de la ciudad.
Zonas más afectadas en Mar del Plata
El temporal avanzó desde el sur hacia el norte y afectó primero a la vecina ciudad de Miramar. Allí, los sistemas de drenaje no dieron abasto y el agua comenzó a acumularse sobre todo en el frente costero y el área céntrica. Ante la situación, varios vecinos decidieron mover sus autos y atravesarlos en algunas calles para impedir la circulación y evitar que las olas generadas por otros vehículos ingresaran a locales y viviendas.
En Mar del Plata, los problemas también se hicieron sentir con fuerza en el acceso sur, particularmente en el tramo que conecta el balneario Waikiki con el faro. En ese sector varias calles quedaron bajo agua y numerosos automovilistas debieron modificar su recorrido para evitar que sus vehículos quedaran parcialmente sumergidos.
Uno de los puntos más complicados fue el barrio conocido como “La Olla”, ubicado al este de la avenida Edison y a pocas cuadras del puerto. Se trata de una zona más baja que el resto de la ciudad, por lo que recibe gran parte del agua que escurre desde otros sectores. Allí, en cuestión de minutos, el agua ingresó a viviendas, comercios y cubrió gran parte de las calles.
También se registraron dificultades en la Diagonal Gascón, donde varios autos quedaron varados debido al nivel del agua. En algunos casos, el líquido alcanzó las cabinas e impidió el funcionamiento de los motores.
Más cerca del centro, si bien la situación no representó un riesgo para las viviendas, la acumulación de agua formó verdaderos canales entre veredas. En medio de la tormenta, algunos jóvenes aprovecharon el escenario de forma recreativa: salieron a navegar con kayaks o improvisaron juegos con tablas de surf y de barrenar.
