La UCA cuestiona los datos del INDEC y habla de “ficción” en la baja de la pobreza

Agustín Salvia, director del Observatorio de la Deuda Social de la UCA, advirtió que la baja en los índices de pobreza difundida por el gobierno de Javier Milei responde a limitaciones metodológicas y no a una mejora real en el consumo de las familias. La discusión impacta de lleno en la Provincia y en La Plata, donde la brecha entre las estadísticas y la vida cotidiana resulta cada vez más evidente.

El sociólogo puso en duda los números oficiales que celebran una reducción de la pobreza en Argentina. Según explicó, los datos del INDEC se basan en canastas de consumo desactualizadas —con parámetros de 2004 y 2005— que no reflejan la actual estructura de gasto de los hogares.

“Hay cierta ficción en los datos o cierta levedad”, señaló en diálogo con Radio Splendid, al remarcar que la supuesta mejora no se traduce en mayor capacidad de compra ni en un alivio concreto para las familias. Para Salvia, el problema no es político sino metodológico: un sistema de medición que no logra captar la realidad del bolsillo.

La Plata y la distancia entre cifras y realidad

En la capital bonaerense, donde el costo de vida se disparó en rubros como alimentos, alquileres y transporte, la distancia entre las estadísticas y la experiencia diaria es palpable. Comerciantes barriales y organizaciones sociales advierten que la demanda de asistencia alimentaria continúa en aumento, mientras los números oficiales reflejan una baja en la pobreza.

Lectura política y económica

La crítica de Salvia impacta en un punto sensible para el gobierno nacional: la legitimidad de sus logros económicos. En un contexto de ajuste y caída del consumo, la discusión sobre cómo se mide la pobreza se convierte en un eje de disputa política. En la Provincia, donde Axel Kicillof busca sostener programas de contención social, la brecha entre los datos oficiales y la realidad cotidiana tensiona aún más la relación con Nación.

La desconfianza avanza

Si no se actualizan las metodologías de medición, la distancia entre los indicadores y la percepción ciudadana podría profundizar la desconfianza en las estadísticas oficiales. En La Plata y el Gran La Plata, esa desconfianza se traduce en un escenario propicio para la crítica política y la movilización social.

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