A partir de mayo, la Ciudad de Buenos Aires actualiza los menús escolares con preparaciones pensadas para la temporada y alimentos de estación. Este cambio forma parte de una planificación anual que organiza los menús en tres períodos enero a abril, mayo a agosto y septiembre a diciembre, con el objetivo de adaptar la alimentación escolar a cada momento del año y ofrecer propuestas variadas y equilibradas.
El nuevo menú incluye preparaciones acordes a los meses más fríos, priorizando alimentos frescos y combinaciones que respondan a las necesidades nutricionales de los estudiantes, en línea con las Guías Alimentarias para la Población Argentina y la Ley N.º 3.704 de Alimentación Saludable .
Los menús son elaborados por un equipo técnico de nutricionistas y especialistas en tecnología de los alimentos, que planifican las propuestas en función de criterios nutricionales, la aceptación de los alimentos y las necesidades de la población escolar.
