Alarmante realidad: cuatro de cada diez familias bonaerenses comen menos para pagar sus deudas

En lo que va del año se agudizó la crisis que atraviesan los hogares de la provincia de Buenos Aires en relación a la situación económica, niveles de endeudamiento y posibilidades de acceso a la compra de alimentos.

En concreto, un informe del Instituto de Investigación Social, Económica y Política Ciudadana (ISEPCi) dio cuenta que el 86 % de los hogares bonaerenses está en situación de estrés económico mensual, y cuatro de cada diez familias comen menos para pagar sus deudas.

Ante la consulta “pensando en los ingresos totales de su hogar durante el último mes, ¿cómo describiría su capacidad para llegar a fin de mes?”, la mitad de los hogares manifestó que para llegar a fin de mes deben endeudarse; el 39 % llega con dificultad ajustando gastos no esenciales. 

En tanto, el 14% no presentaría dificultades a simple vista, sin embargo, el 12 % “llega justo, sin margen” y apenas el 2 % “llega cómodo y puede ahorrar”.

Endeudamiento y posibilidades pago

La consulta fue “Actualmente, ¿su hogar tiene deudas formales o informales que no pueda pagar el próximo mes sin afectar la compra de alimentos?”. Surge que “más de 4 de cada 10 familias comen menos para poder pagar sus deudas”, a partir de la siguiente distribución de respuestas afirmamos que estamos en una situación donde “las deudas están comiéndose los alimentos” que deberían integrar los platos familiares.

El 43 % afirma que sus deudas les impiden comprar todos los alimentos necesarios; 30 % tienen deudas, pero no afectan la comida; 17 % manifiesta no tener deudas y un 10 % prefirió no responder.

Estrategias para garantizar la compra de los alimentos

La consulta fue “Para comprar alimentos durante el último mes, ¿recurrió a alguna de estas estrategias?”. Surge que “la mitad, 5 de cada 10 familias compran su comida con deuda y/o ayuda”, 16 % fiado y/o 14 % tarjeta de crédito más un 20 % que recibe ayuda de espacios asistencia alimentaria o familiar y “la otra mitad, vive al día sin margen, 44 %, 4 de cada 10 compran con su sueldo o ingreso del día”, lo cual permite confirmar el deterioro sostenido que han sufrido los sueldos o ingresos de amplios sectores de la población.

Aparecen dos estrategias muy significativas para graficar este momento de ajuste, el 20 % de los hogares requiere la ayuda de un comedor, merendero o familiar para sostener su alimentación y el 6 % recurre a la venta de bienes para la compra de sus alimentos.

Inseguridad alimentaria general en el total de hogares

“En primer lugar, conceptualizamos que la inseguridad alimentaria ocurre cuando las personas ven disminuida su capacidad de acceso a los alimentos. Los dos indicadores indagados para identificar si los hogares entrevistados están atravesando inseguridad alimentaria, son ‘la reducción de las porciones y/o la supresión involuntaria de comidas en el hogar’, lo cual evidencia dificultades en el acceso a alimentos”, explicaron desde el ISEPCi.

La inseguridad alimentaria general está presente en el 80%, 8 de cada 10 de los 1301 hogares relevados. Este dato resulta de alta significancia teniendo en cuanta que la composición ocupacional de la muestra está integrada por cuatro sectores entre los cuales se encuentran 367 hogares donde el principal sostén de hogar tiene trabajo registrado formal.

En tanto, la inseguridad alimentaria dejó de ser un problema de “desocupados/das” e “informales”, ya que en 6 de cada 10 hogares con trabajadores formales/registrados padecen inseguridad alimentaria.

En el resto de los segmentos el deterioro de los salarios y/o ingresos enciende alarmas urgentes de resolver ya que las privaciones y los déficits en el acceso a la cantidad de los alimentos afecta casi al total de los hogares.

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