El gobernador de la provincia de Buenos Aires, Axel Kicillof, encabezó sus propios mensajes por el Día de la Independencia con una consigna directa: “La Patria no se vende”.
El posteo en su cuenta de X llegó en medio de la tensión con el Gobierno nacional. Kicillof decidió no asistir a los actos oficiales y a la vigilia en Tucumán para evitar una foto protocolar junto al presidente Javier Milei. Desde su entorno plantearon que cualquier encuentro debe tener “una agenda de gestión real” y no solo un carácter institucional o mediático.
Los reclamos de Provincia a Nación
El cruce se da en el peor momento de la relación financiera entre Casa Rosada y La Plata.
Kicillof sostiene que la Nación mantiene una deuda con Buenos Aires de $17,8 billones por recortes de fondos. El conflicto ya tiene presentaciones judiciales ante la Corte Suprema de Justicia.
A eso se suma otra denuncia: según el gobierno bonaerense, Nación no habilita los avales necesarios para que la Provincia acceda a créditos internacionales destinados a obras de infraestructura hídrica y de cloacas.
“Soberanía, federalismo y justicia social”
En sus discursos, Kicillof repite que “la verdadera independencia se construye con soberanía, federalismo y justicia social”. Con esa frase marca distancia del modelo económico oficial y busca posicionar a la Provincia en las antípodas del ajuste que impulsa Milei.
Con el “La Patria no se vende” del 9 de Julio, el gobernador volvió a usar una fecha patria para fijar posición política y diferenciarse del Gobierno nacional.
