La ola de cierres y despidos que golpea al entramado productivo bonaerense sumó en las últimas horas un nuevo capítulo con el cese definitivo de Will Der S.A., una empresa dedicada a la fabricación de indumentaria deportiva que dejó de operar en sus plantas de Las Flores y General Pacheco, en el partido de Tigre.
La decisión afecta a más de 140 trabajadores entre ambas localidades, en medio de una crisis que golpea con especial fuerza al sector textil. En el partido de Las Flores, la compañía, que tiene entre sus accionistas al exentrenador de Los Pumas, Santiago Phelan, cerró definitivamente la fábrica ubicada en el Sector Industrial Planificado, sobre la Ruta Nacional 3, después de varios meses de reducción de personal.
El secretario de Producción, Turismo y Ambiente local, Cristian Chiodini, confirmó que el directorio resolvió poner fin a la actividad y asumió el compromiso de afrontar las indemnizaciones correspondientes. “Es un cierre definitivo, no hay vuelta atrás”, afirmó el funcionario municipal, quien vinculó la decisión con las dificultades que atraviesa el rubro en todo el país.
La salida de Will Der representa otro golpe para la estructura productiva del distrito, que se encuentra bajo la conducción interina de Fabián Blanstein. La firma mantuvo durante años una presencia relevante en Las Flores y llegó a confeccionar prendas de alta calidad destinadas, entre otros usos, a representaciones olímpicas nacionales.
La planta había llegado a emplear a más de un centenar de trabajadores hacia fines de 2023, pero al momento del cierre contaba con una dotación de poco más de 20 operarios.
No obstante, el panorama resultó todavía más complejo en la filial de General Pacheco, donde alrededor de 120 empleados llegaron al establecimiento y encontraron los accesos cerrados y bajo custodia de seguridad privada. Los trabajadores aseguraron que la empresa ya les había anticipado que dejaría de operar, aunque denunciaron que todavía no habían recibido los telegramas correspondientes para formalizar los despidos.
En cambio, la compañía informó a través de WhatsApp que los empleados permanecían “suspendidos” y que se contactaría con cada uno de ellos para negociar la finalización del vínculo laboral. Frente a esta situación, los operarios reclamaron certezas sobre el pago de salarios, vacaciones pendientes, indemnizaciones y otras obligaciones que, según denunciaron, la firma todavía mantiene impagas.
Finalmente, los empleados permanecieron en estado de asamblea y reclamaron la intervención del Ministerio de Trabajo bonaerense, con el objetivo de abrir una instancia que permita determinar las condiciones de las desvinculaciones.
El conflicto se suma así a una sucesión de cierres, suspensiones y recortes de personal que durante los últimos meses encendió las alarmas dentro del sector industrial de la provincia de Buenos Aires.
A comienzos del mes pasado, la cartera provincial que conduce Walter Correa dictó la conciliación obligatoria en el conflicto que mantiene Tenaris SIAT con sus trabajadores y dejó en suspenso los 150 despidos que la compañía del Grupo Techint tenía previsto efectivizar en la planta ubicada en Valentín Alsina, Lanús.
“En un marco de crisis generalizada, destrucción del empleo, de la producción y de la capacidad productiva, es fundamental mantener la paz social y trabajar articuladamente en una solución para las 150 familias que hoy ven afectados sus ingresos y estabilidad”, puntualizó el titular de la cartera laboral.
Cartografía de la crisis
De acuerdo con un informe del Centro de Economía Política Argentina (CEPA), elaborado a partir de registros de la Superintendencia de Riesgos del Trabajo (SRT), desde la asunción de Javier Milei cerraron 26.448 empresas, a un promedio de 31 firmas por día.
