El polémico gabinete de Kicillof: deudas, lujos y escándalos judiciales 

En unos días, Axel Kicillof cumplirá su primer año al frente del Gobierno de la provincia de Buenos Aires y más allá de la pandemia, todavía no ha podido demostrar un rumbo concreto y una estabilización de la cuestión financiera. Muchas de las problemáticas recaen en el flojo funcionamiento de algunos integrantes de su Gabinete.

Muchos de sus ministros tienen un largo prontuario, empezando por el jefe de Gabinete, Carlos Bianco, quien casualmente tiene multas impagas con el Renault Clío con el que recorrió la provincia haciendo campaña durante el 2019. En total, la deuda es de $4.280, dividida en dos actas de $2.140 cada una que, curiosamente, fueron en la Capital Federal.

Por otro lado, el mismo Bianco utilizaba anteriormente otro Renault Clío más antiguo, modelo 1997 que también está a su nombre y que registra una deuda de infracciones, pero en la provincia, con un monto cercano a los $10 mil. En este caso se debe a no respetar los límites de velocidad, durante el año 2009 y el caso quedó asentado con jurisdicción en el Juzgado de Dolores.

El jefe de Gabinete percibe un abultado salario de $266.877. A ese número hay que sumarle el sueldo que recibe mensualmente por el cargo que tiene en la Universidad Nacional de Quilmes, donde cobra poco más de 21 mil pesos. Otro dato llamativo es que, a pesar de que ocupar un rol jerárquico dentro del gobierno bonaerense, no tiene ningún bien asociado en ARBA y sus bienes están inscriptos en Capital Federal.

Una de las cuestiones más repudiables es que Bianco es presidente del Club Social Deportivo de Tucumán, institución que no presentó ni balances ni estado contable desde el año 2017 a la fecha. A pesar de ello, pidió el Programa de Asistencia de Emergencia al Trabajo y la Producción (ATP), que tiene como objetivo que el Estado se haga cargo de al menos la mitad del sueldo de los trabajadores de distintas entidades.

Esta solicitud fue para abonar el salario del único empleado registrado en AFIP, quien cobra la miserable cifra de $15 mil. Para rematar los manejos espurios del jefe de gabinete, el Club Social Deportivo de Tucumán registra un cheque rechazado sin fondo a nombre de la institución por un total de $7.110.

Otra de las polémicas funcionarias que integran la planta política de Kicillof es la ministra de Gobierno, María Teresa García, quien cobra de $262 mil  mensuales, mientras que, hasta diciembre de 2019, obtenía como legisladora provincial la suma de $329 mil  por mes.

Lo curioso es que, a pesar de sus largos años en la función pública, en la última Declaración Jurada que presentó en el año 2016, afirmó tener apenas $632 pesos de ahorro. Además, es una de las integrantes del Gabinete que tiene algunos problemas con el fisco, teniendo en cuenta que ostenta una deuda con ARBA, por más de 10 mil pesos. Actualmente se encuentra en la Categoría 3, a punto de entrar en la siguiente fase que, mediante una etapa judicial, podrían inhibirle o embargarle sus abultados ingresos.

Por otro lado, la funcionaria camporista tiene cuatro propiedades a su nombre, entre las que se destacan un enorme inmueble en Cariló, partido de Pinamar, con más de 1000 metros cuadrados y con un gigantesco valor de mercado. En este mismo sentido, insólitamente la última declaración jurada fue presentada ante la UIF fue en el 2016, desde entonces no presentó más.

Allí detalló ser dueña de una casa de 1000 metros cubiertos en un Country de Tigre que, según lo que ella misma declaró en ese entonces, el valor fiscal de la propiedad era de 1.539.000 pesos, número que aumentó considerablemente en los últimos años.

Asimismo, no está de más recordar que en el Gabinete de Kicillof, dos de los ministros que más exposición tuvieron en los últimos meses tuvieron complicaciones con la justicia debido al polémico Plan Qunita. Ellos son el titular de la cartera sanitaria, Daniel Gollán y quien lo secunda en el cargo, Nicolás Kreplak.

Ambos fueron procesados y quedaron bajo el manto de sospecha en una causa que investigó el fallecido juez Claudio Bonadio. A pesar de estas acusaciones en su contra, Axel Kicillof lo eligió para ocupar el Ministerio de Salud bonaerense, de la misma forma que lo habían hecho en anterioridad a nivel nacional.

De los dos, el viceministro es el que maneja la parte política y se ocupa de las cuestiones organizacionales a nivel Ejecutivo, dejando la parte técnica y sanitaria en manos de Gollán, que será quien planifique la vacunación contra el coronavirus en la provincia, y todo ello lo hará cobrando la jugosa cifra de $297 mil mensuales como sueldo, a lo que se le suma los casi $17 mil  que percibe de la Universidad de Buenos Aires.

Por su parte, Kreplak tiene algunos problemas económicos y deudas. Actualmente, por el cargo que ocupa en el Estado, percibe un monto cercano a los $160.000, que se complementan a los casi $50.000 que cobra de la Universidad de José C. Paz. Aun así, tiene un total de seis multas impagas, por una suma cercana a los $60 mil en la provincia de Buenos Aires que nunca pagó.

Al mismo tiempo, el funcionario a su nombre registra dos automóviles, un Peugeot 206 modelo 2010, y un Peugeot 308 modelo 2014. Con este último vehículo realizó las infracciones de tránsito que aún no han sido saldadas como corresponde.

En este escenario colmado de irregularidades se mueve el equipo que eligió Axel Kicillof para gobernar a los 17 millones de bonaerenses.

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