De víctima a victimaria. Así pasó a estar la diputada Carolina Píparo en cuestión de horas tras un confuso robo a mano armada que sufrió en Año Nuevo.
Cuando ella, acompañada de su marido, Juan Ignacio Buzali, que estaba al volante, se dirigían a realizar la denuncia, se cruzaron con los presuntos motochorros que habrían protagonizado el hecho y ahí comenzó una persecución.
Buzali y Píparo a bordo del Fiat 500 L impactaron contra una de las motocicletas Honda 250 Tornado color roja y la situación se invirtió: los presuntos asaltantes comenzaron a perseguir a las víctimas. Como resultado, quienes sufrieron el choque, Luis Elías Lavalle (23) e Iván Gabriel Coronel (17), denunciaron lo ocurrido en la comisaría cuarta de La Plata.
Y es por ello que en el caso hay una nueva causa caratulada como “lesiones culposas”. El abogado contra el marido de Píparo es Martín Miguel de Vargas: un militante K, “empleado” del poder judicial y que representa legalmente a los senegaleses en el conflicto que mantienen con la Municipalidad de La Plata por la venta ambulante.
Con este prontuario es que el letrado partidario sigue los pasos del kirchnerismo para sacar rédito de una situación confusa que tiene como protagonistas a la legisladora por la Octava Sección y su marido.
