Alejandro Pérez era Director General del Gobierno de la Ciudad. Ocupaba un cargo clave en el ministerio de Desarrollo Humano y Hábitat cuya titular es María Migliore. Y decidió vacunarse el 30 de mayo bajo dos argumentos: su edad, y que su mujer era persona de riesgo, y se había anotado en una lista de estratégicos junto a los referentes de comedores populares.
Pérez, quien fue director General Economía Popular y Social y estuvo en la Dirección General Protección y Desarrollo Sostenible dependiente de la Secretaría de Integración Social para Personas Mayores, sacó turno y se inoculó.
Las mentiras tienen patas cortas. Migliore se enteró y lo echó por haberse “salteado la fila” nueve días antes ya que llegó a las cinco décadas.
Según publicó Perfil, en el Ministerio Social esgrimieron que “Pérez tenía que esperar unos días a que se abriera el cupo que le iba a corresponder por edad. A pesar de esto, él decidió anotarse igual en la lista de estratégicos y vacunarse antes de tiempo. Aduciendo que su mujer era de riesgo y que quería vacunarse igual. Esa conversación fue un viernes y él se vacunó el domingo siguiente. Podría haber esperado a tener alguna conversación para que lo habiliten pero él eligió vacunarse igual rápidamente sabiendo que por su cargo todavía no le correspondía vacunarse”
Pérez, por su lado, en su defensa, dijo que pasaba todo el día ″en la calle″ y que por su cargo debía estar incluido con los referentes sociales que eligió la ministra para vacunar.
De todos modos, el mensaje del Gobierno de la Ciudad fue muy claro: “Esperen a vacunarse hasta que le corresponda su turno como a cualquier vecino de la Ciudad”.
