Pese a su corta edad el candidato de Juntos en Ensenada, Leandro “Peto” Rojas, es conocido por haber estado en todos los espacios políticos. Siempre buscando alguna forma de vivir del Estado, arrancó militando con Adalberto “Beto” Del Negro. Pero cuando su padrino político perdió contra Mario Secco en el 2003, el Peto no tardó en buscar nuevos rumbos.
Así fue que se acercó a Vicente “Pachuli” Ignomiriello, que siendo Secretario General de ATE lo hizo entrar al Astillero. Pero al tiempo perdió su trabajo por no ir, a tal punto que ni su jefe político lo pudo defender. Así fue que buscó otros rumbos: primero coqueteó con el sequismo pero al no encontrar un lugar fue a ver si conseguía algo acercándose a Anibal Fernández, que en ese momento era el favorito para ser Gobernador de la Provincia.
Pero cuando finalmente el peronismo terminó perdiendo la provincia en el 2015, en un extraordinario acto de contorsionismo político, el “Peto” se pasó a las filas de Cambiemos.

La joven promesa del betismo
En estas elecciones, Rojas se presentó con el aval del PRO y se consagró como ganador de la interna contra la lista del radicalismo encabezada por Gustavo Asnaghi. Pero lo que hasta hace poco tiempo nadie se atrevía a confesar es que el “Peto” es apadrinado nuevamente por su primer jefe político, “Beto” Del Negro.
Del Negro siempre mantuvo un vínculo estrecho con Rojas y cree que es su mejor carta para poder volver al poder que le quitó Secco en el 2003 y al que intentó retornar en varias oportunidades con resultados muy adversos. “Beto ya está quemado, pero con Leandro tenemos la chance de volver”, dicen en el betismo.
Esto es así de tal modo que en los últimos días Rojas se animó a hacer pública esa relación. Primero lo hizo subiendo una foto de una reunión con militantes betistas históricos, reuniones que venía haciendo en privado hace mucho tiempo pero nunca había revelado. Luego el propio Del Negro avaló públicamente la iniciativa: “Excelente!!! Hablar con todos…escuchar a todos…vemos que esa es tu impronta…la misma de JUNTOS…Es tu juventud apoyada por quienes han hecho mucho desde el Peronismo que Aman…y cuando la Juventud se une con la experiencia más temprano que tarde representará a sus queridos Vecinos… Felicitaciones!!” le comentó en sus redes, envalentonado por el triunfo en la interna contra el radicalismo.

En el mismo sentido un sector del Betismo se subió a la ola y salió con un afiche que reivindica la conducción de Del Negro. “El pibe es nuestro candidato pero que quede claro que la estructura, la experiencia y los cuadros para poder volver los estamos poniendo nosotros. El que conduce es Beto y el radicalismo acá no va a tener lugar”, dicen en ese entorno.
El radicalismo, ¿furgón de cola?
Por el otro lado, es conocido que en Ensenada el radicalismo mantuvo históricamente un enfrentamiento con Del Negro, que incluso implicó gran cantidad de denuncias judiciales frentes al desfalco que generó su gestión en el municipio ribereño. Por lo cual esta fusión de listas con su peor enemigo es un escenario totalmente inexplicable al que lo llevó mantenerse en la alianza Juntos: “Digamos la verdad y saquémonos la careta, estamos apoyando al candidato de Beto Del Negro, hasta ellos mismos se animan ahora a reconocerlo públicamente. No podemos llevar al radicalismo a esta situación, nadie entiende como “Cubito” Asnaghi se presta a eso” se dice en los ámbitos del radicalismo. Incluso la segunda precandidata radical en la interna, María Marta Giannastassio, renunció a integrarse a la lista que encabeza Rojas para no quedar pegada.
En el radicalismo ya se espera para el 14 de noviembre un retiro masivo del apoyo a la lista de Juntos, que cooptada por Del Negro pasó a representar otra cosa totalmente distinta a las que impulsa el histórico partido con sede en calle La Merced.
