Tras los resultados de las PASO, los cinco candidatos a presidente irán en búsqueda de los votos ausentes para estas elecciones. Además de los votos que dejan los precandidatos que perdieron sus internas, como Juan Grabois y Horacio Rodríguez Larreta, los postulantes que se encuentran en carrera para la presidencia empiezan a poner la mira en las 10 millones de personas que se ausentaron a los comicios.
El nivel de participación fue más bajo de lo habitual, a través de la creciente apatía y la desafección política como principales razones. Es por ello que ahora para las generales, los equipos de campaña empiezan a revisar los padrones y a localizar a los que pegaron el faltazo.
Teniendo en cuenta el desinterés por los asuntos políticos y el desarrollo institucional del país, Javier Milei anticipó en una entrevista que, si un porcentaje de estos ausentes participa de los comicios generales, tiene serias chances de ganar en primera vuelta. Otra teoría señala que una parte de este electorado que no se presentó en las PASO forma parte del peronismo desencantado.
De acuerdo a los resultados provisorios, en las elecciones primarias votó el 69,62% del padrón. Son 24.016.776 aquellas personas que participaron de los comicios, sobre un total de 34.491.607. Es decir, un poco más de 10 millones de personas.
En las elecciones de 2019, en la PASO hubo un 76.4% de participación, mientras que en las generales aumentó a 81.3%, es decir, casi 2 millones de votos. En aquel momento, se especula que casi todos estos nuevos votantes se inclinaron por Mauricio Macri, ante la posibilidad latente que ganara el peronismo: el candidato de Juntos por el Cambio sumó 2 millones y medio de votos, mientras que Alberto Fernández aumentó en 700 mil sufragios.
Asimismo, hubo 1 millón y medio entre votos en blanco e impugnados que asistieron al comicio. Sobre todo, este universo de 11 millones y medio de personas primarán las campañas de las fuerzas políticas, con el foco en ingresar al balotaje o triunfar en primera vuelta.
