En las PASO fue el primer candidato de “Dar el Paso” en representación de Facundo Manes y, después de la derrota, logró colarse en la tercera ubicación de la lista definitiva de Juntos que, el próximo domingo, buscará revalidar lo hecho en septiembre pasado. Pero, al parecer, Juan Pablo Itoiz está muy lejos de representar los valores del radicalismo.
Con una extensa carrera como docente, dictando clases en la cátedra Derecho Político en la carrera de Abogacía en Universidad Nacional del Noroeste de Buenos Aires, donde además actualmente ocupa la función de Secretario General de la UNNOBA, percibe por su puesto la exorbitante cifra de $305.000 en concepto de salario.

Esa suma está muy por encima de lo que cobra cualquier ciudadano de a pie en Junín, a los cuales Itoiz dice representar. Pero, más allá de eso, en su historia cuenta con un prontuario de manejos espurios difíciles de explicar, que van en contra de lo que se pregona desde la Unión Cívica Radical.
Una de las cuestiones que no encuentran demasiada razón de ser es que, si bien sus ingresos son altos, también lo son sus gastos de tarjeta de crédito, alcanzando los $288.000 mensuales, casi lo mismo que cobra por su cargo en la UNNOBA. Lo raro es que no tiene otra entrada de dinero, ya que está inscripto en el monotributo pero no presenta ninguna facturación desde el 2015.
Aun así, logró tener una lujosa flota de autos compuesta por tres vehículos: un Toyota Corolla modelo 2017, un Chevrolet Astra y un Peugeot 408, sumado alrededor de 5 millones de pesos en valor. Lo increíble es que, con el Toyota registra 17 multas en la provincia, en Junín y los alrededores, por un total de $210.00 en infracciones que nunca pagó y, como si todo esto fuera poco, también debe más de $57.000 de patentes del Peugeot.


Los manejos oscuros no solo solamente exclusividad de él, ya que mujer su María Silvia Repetti Monasterio tiene la suerte de registrar dos casas a su nombre y tres campos (uno de 231 hectáreas, otro de 41 hectáreas y el otro de 37 hectáreas), con un valor aproximado de tres millones de dólares.

Ella también es deudora como su marido, teniendo en cuenta que figura en categoría 3 ante ARBA, con una suma que supera los $10.000 y con la posibilidad de pasar a una instancia judicial en la que podrían embargarle sus bienes, algo que ya conoce bastante de cerca. Es que Repetti tiene dos juicios por evasión ante la AFIP. En uno de ellos terminó con el embargo de algunos de sus bienes, por más de 300 mil pesos.
Pero este tipo de manejos no se agota allí, debido a que su padre Juan José Itoiz, escribano de profesión, tiene también dos juicios por ejecución fiscal, dejando en claro que las artimañas de no pagar los impuestos es una cuestión que se hereda de familia.
