El alcalde de Bolívar, Marcos Pisano, informó que desde el municipio de la Séptima han solicitado mediante un pedido formal que las obras en la Ruta 205, -conocida como la ruta de la muerte por la cantidad de accidentes fatales-, que quedaron paradas desde la asunción del nuevo gobierno se reanuden porque “desde diciembre están neutralizadas”.
En una entrevista radial el jefe comunal detalló que “la repavimentación había comenzado y lamentablemente el camino quedó interrumpido”, con los problemas que eso genera en materia de “transitabilidad y accidentología”. De hecho, advirtió que sólo en “el último mes hubo varios accidentes graves” y esas obras inconclusas pudieron ayudar para evitar ese tipo de eventos.

Las obras a las que hace referencia Pisano comprenden el tramo entre Saladillo y Bolívar y “han quedado en estado deplorable porque el trabajo quedó a medio hacer” y eso es muy peligroso para quienes circulan por el lugar. También señaló que, junto a otros intendentes, ha reclamado la continuidad de las obras paralizadas en la Ruta Nacional 226.
En otro orden, se refirió a la situación del sector agropecuario que atraviesa dificultades, entre otras razones porque “el alto costo en materia de combustible”, sumado a las complicaciones generadas por el clima: “Caída de piedras y un incremento en el ciclo de las lluvias”. Por eso “estamos trabajando para que Nación revea estas cuestiones y pueda establecer una prórroga en el pago de impuestos” al sector rural.
Seguido, el Intendente manifestó su preocupación sobre la restitución del Impuesto a las Ganancias a los profesionales del ámbito de la salud. Indicó que “nos preocupa porque en Bolívar lo van a pagar cerca de 100 trabajadores”. Consideró que “en el interior nos vamos a quedar sin médicos si se aplica el impuesto como lo dice la Ley. Entonces, los médicos que tienen que hacer una guardia van a desistir porque se lo va a llevar Ganancias”.
