El expresidente, Alberto Fernández, reapareció públicamente con fuertes definiciones sobre la interna del peronismo y respaldó la figura del gobernador bonaerense, Axel Kicillof. El exmandatario del Frente de Todos advirtió que “los propios aliados se la están haciendo difícil” al líder provincial y consideró que “el Gobierno nacional hace todo lo posible para que le vaya mal”.
Fernández reconoció que el peronismo atraviesa una etapa de tensiones internas que van más allá de las diferencias personales y repercuten en la gobernabilidad, especialmente en la provincia de Buenos Aires. “Lo que yo no me perdono es que nosotros ayudemos al Gobierno haciéndosela más difícil a Axel”, sostuvo el ex ocupante de la Casa Rosada.
Durante el reportaje, el exjefe de Estado ubicó a Kicillof como una de las figuras centrales de la oposición y lo incluyó entre los posibles candidatos presidenciales para 2027. En ese marco, Fernández destacó la gestión del líder del Movimiento Derecho al Futuro (MDF) al frente de la provincia de Buenos Aires y lo definió como un dirigente con solidez técnica y política.
Vale precisar que, el respaldo de Fernández llega en medio de la disputa entre Kicillof y la expresidenta, Cristina Kirchner, por la conducción del peronismo. El conflicto se profundizó tras el desdoblamiento de las elecciones bonaerenses, en las que el frente Fuerza Patria se impuso por amplia mayoría sobre La Libertad Avanza (LLA), aunque el oficialismo perdió en la provincia por 20 mil votos en el plano nacional.
En ese contexto, el extitular del Partido Justicialista (PJ) insistió en que las diferencias dentro del espacio deben resolverse con diálogo y autocrítica. “No sirve el ‘no por el no’. Si hay que discutir, se discute, pero siempre con respeto”, planteó.
Por otro lado, el predecesor de Javier Milei repasó nombres que, a su entender, podrían integrar la lista de presidenciables del peronismo en 2027 y mencionó a dirigentes “de peso” como el último candidato del peronismo en 2023, Sergio Massa, el exgobernador Jorge Capitanich, los rionegrinos Martín y María Emilia Soria, además de los exministros Gabriel Katopodis y Jorge Ferraresi, a quienes definió como “impresionantes funcionarios” y “extraordinarios presidentes en potencia”.
En tanto, más allá del análisis político, Fernández volvió a referirse a las causas judiciales que lo involucran, tras dejar la Casa Rosada y negó categóricamente las acusaciones de violencia de género presentadas por su ex esposa Fabiola Yáñez, al asegurar que “entre las numerosas páginas de chats solo hay una donde se habla de eso, nunca antes ni después”.
Según el ex dirigente nacional, la denuncia de la “primera dama” se basa en un episodio que, según su versión, ocurrió antes de que Yáñez estuviera embarazada de su hijo. “Nunca ejercí violencia contra Fabiola”, subrayó, y evitó extenderse sobre las causas por corrupción en la denominada “Causa Seguros”, que aún continúan en la Justicia federal.
