Cuando faltan apenas días para el inicio formal del ciclo lectivo 2026 –previsto para el 2 de marzo–, los docentes de la Provincia de Buenos Aires enfrentan un conflicto salarial que podría postergar el comienzo de las clases por primera vez en seis años de gestión de Axel Kicillof.
Los docentes bonaerenses combinan sueldos nominales más bajos que en otras grandes jurisdicciones, una pérdida del 18% de poder adquisitivo en la última década y un conflicto gremial que amenaza con retrasar el inicio de clases. En comparación, el salario docente rendía más durante el último año de Daniel Scioli e incluso en el gobierno de María Eugenia Vidal.
La discusión también pone en evidencia el impacto de la desfinanciación nacional y la fragilidad del esquema de sostenimiento del salario docente en el país.
Buenos Aires, el cuarto grande
Comparados con otros distritos centrales del país —Ciudad Autónoma de Buenos Aires, Santa Fe y Córdoba—, los maestros y maestras de la Provincia de Buenos Aires tienen hoy los haberes más bajos de la región entre las “grandes” jurisdicciones.
Estos son los datos, provincia por provincia
- En CABA, según datos gremiales, un maestro de grado sin antigüedad cobra cerca de 976 mil pesos brutos y más de 860 mil en mano.
- En la Provincia de Buenos Aires, un equivalente con 1 año de antigüedad llega a 934 mil pesos de ingresos totales, pero queda en torno a 740 mil pesos de bolsillo tras descuentos.
- En Santa Fe, la propuesta salarial en discusión supera el millón doscientos mil pesos más adicionales.
- En Córdoba no hay una grilla oficial cerrada para 2026, pero aun así no se ubica por debajo de los ingresos bonaerenses.
Diez años de caída real: –18% de poder adquisitivo
La evidencia histórica refuerza ese diagnóstico. Ajustados por inflación, los salarios docentes en la Provincia de Buenos Aires perdieron cerca del 18,5% de su poder adquisitivo entre 2014 y 2025. Ese retroceso coloca a los docentes bonaerenses en una situación de deterioro real sostenido, aun cuando los montos nominales hayan crecido en pesos.
La magnitud de la caída -registrada en un informe del Departamento de Economía de la Facultad de Ciencias Exactas de la UBA y basado en datos de la Coordinación General de Estudio de Costos del Sistema Educativo (CGECSE) durante 2025- es comparable a la de otras provincias grandes, pero en Buenos Aires se combina con un nivel salarial inicial más bajo que en CABA o Santa Fe.
Paro docente y conflicto abierto
Ese cuadro salarial explica por qué, a pesar de la afinidad política e ideológica, los gremios del Frente de Unidad Docente Bonaerense confirmaron un paro para el 2 de marzo, la misma fecha en que deberían comenzar las clases.
Los sindicatos rechazaron la última oferta salarial provincial por considerarla insuficiente frente a la inflación y a la pérdida del poder adquisitivo acumulada. Si no hay una mejora en los próximos días, el ciclo lectivo arrancará con una medida de fuerza que expresa un conflicto que el gobierno provincial no podrá desactivar fácilmente.
Los sindicatos no limitan su demanda a la Provincia. Una parte del deterioro salarial que hoy reclaman los docentes se vincula con la eliminación de fondos específicos por parte del Gobierno nacional, en particular el Fondo Nacional de Incentivo Docente. La decisión de la administración de Javier Milei de suspender esos recursos golpeó directamente la capacidad de recomponer salarios y agravó las tensiones en las paritarias provinciales.
