El proyecto del Ejecutivo ingresó oficialmente a la Cámara Alta. El texto, de 29 páginas, introduce cambios en la Ley Orgánica de los Partidos Políticos, la Ley de Democratización de la Representación Política, la Transparencia y la Equidad Electoral, el Código Electoral Nacional y la Ley de Financiamiento de los Partidos Políticos.
Entre los ejes centrales, se elimina el régimen de Primarias Abiertas, Simultáneas y Obligatorias y se traslada la definición de candidaturas a los partidos. En ese marco, se endurecen las condiciones para la conformación y sostenimiento de las fuerzas políticas: se exige un mínimo de 50 afiliados fundadores por distrito y un piso de afiliaciones equivalente al 0,5% del padrón, que deberá alcanzarse en un plazo de 180 días.
El proyecto también incorpora la figura de “ficha limpia”, que impide ser candidato a quienes tengan una condena por delitos dolosos confirmada en segunda instancia, y crea un registro específico en la Cámara Nacional Electoral.
En materia electoral, se establece la Boleta Única de Papel y se fijan nuevos requisitos para la oficialización de candidaturas, incluyendo la presentación de avales en cantidad equivalente a las afiliaciones exigidas para obtener personería.
Además, se redefine el régimen de campaña: tendrá una duración de 60 días y se prohíben actos de gobierno que puedan influir en el electorado durante los 25 días previos a la elección.
En cuanto al financiamiento, se establece un esquema de distribución de aportes públicos con un 20% en partes iguales entre los partidos y un 80% según los votos obtenidos, además de fijar un tope del 35% para los aportes privados por persona.
