El jefe de Gobierno porteño, Jorge Macri, habló sobre la situación de la limpieza en las calles de la Ciudad de Buenos Aires y remarcó que su administración profundizó los operativos de control para reducir la acumulación de residuos, especialmente en horarios donde se registran mayores inconvenientes.
De acuerdo con lo señalado por el mandatario, el estado general de higiene urbana es positivo durante buena parte del día, aunque reconoció que la principal complicación aparece en la franja comprendida entre las 18 y la medianoche. En ese lapso coinciden el cierre de locales comerciales, la disposición de residuos domiciliarios en numerosos edificios y la intervención de personas que revisan bolsas de basura en la vía pública.
Con el objetivo de optimizar el sistema, el Gobierno porteño dispuso la creación de un área exclusiva de higiene urbana, que pasó a depender de manera directa de la Jefatura de Gabinete. La medida busca mejorar la articulación entre áreas y agilizar la respuesta ante focos de suciedad o desborde de residuos.
Además, Macri advirtió que habrá mayor rigurosidad en el control del cumplimiento de las normas, particularmente en el sector gastronómico. En ese sentido, sostuvo que quienes incumplan las regulaciones podrán ser sancionados e incluso clausurados, una postura que, según admitió, ya despertó malestar entre algunos comerciantes.
