A 11 años de Ni Una Menos, diputadas reclamaron políticas reales contra los femicidios

A11 años del primer grito masivo de Ni Una Menos, la Cámara de Diputados bonaerense volvió a poner en debate la violencia de género, los femicidios y el rol del Estado frente a una problemática que, lejos de haber quedado atrás, sigue marcando la vida cotidiana de mujeres y niñas en todo el país.

Durante la sesión de este jueves, las diputadas Sofía Vannelli, de Fuerza Patria; Romina Braga, de la Coalición Cívica; Ayelén Rasquetti, de Fuerza Patria; y Lucía Iañez, también de Fuerza Patria, tomaron la palabra para recordar el aniversario del movimiento feminista que nació en 2015 y que, desde entonces, convirtió el reclamo contra la violencia machista en una demanda política, social e institucional.

Las legisladoras coincidieron en un punto central: la violencia de género no es un hecho aislado, ni privado, ni excepcional. Es estructural. Y requiere políticas públicas, presupuesto, justicia con perspectiva de género, prevención, acompañamiento y una decisión política sostenida.

Vannelli: “Ninguna piba debería llevar una manopla en la cartera para llegar a su casa”

La diputada Sofía Vannelli abrió su intervención con una imagen concreta y brutal: las cosas que muchas jóvenes llevan en la cartera para sentirse algo más seguras en la calle. Gas pimienta, manoplas, punzones, navajas, auriculares con cable para aislarse del acoso callejero. “¿Cuánto peso en esa mochila?”, se preguntó.

Desde allí, la legisladora de Fuerza Patria trazó una línea entre las violencias visibles del espacio público y aquellas más silenciosas que ocurren dentro de los hogares, en vínculos afectivos, familiares o de pareja. “La violencia de género está en las calles, pero la más recurrente y la más silenciosa es la que se da adentro de los hogares”, sostuvo.

Vannelli recordó que en Argentina una mujer es asesinada cada 31 horas y propuso una imagen legislativa para dimensionar la tragedia: si los femicidios alcanzaran una por una a las 45 mujeres que integran la Cámara, en apenas 58 días todas habrían desaparecido.

La diputada también vinculó el debate actual con la historia de los derechos civiles y políticos de las mujeres en la Argentina. Recordó que durante buena parte del siglo XX las mujeres casadas no podían administrar sus bienes sin autorización masculina y remarcó que los derechos conquistados fueron resultado de luchas colectivas.

“Nosotras estamos acá, en este recinto, porque también mujeres pelearon para que nosotras estuviéramos acá”, expresó.

En ese marco, defendió la Educación Sexual Integral, la Ley Micaela, las comisarías de la mujer, las fiscalías especializadas, las casas de abrigo y las políticas de prevención y asistencia. “No es magia que podamos contar hoy que menos mujeres mueren por hora. Es una construcción contracultural”, afirmó.

Sobre el cierre, Vannelli dejó una definición política del reclamo feminista: “Nosotras no luchamos contra los varones. Luchamos por un mundo en que ninguna piba tenga que tener una manopla en la cartera para llegar a su casa, y que tampoco deje la vida por amar”.

Braga: “La inacción es complicidad”

Desde la Coalición Cívica, Romina Braga fue una de las voces más duras contra la falta de respuestas estatales. La diputada sostuvo que desde el primer Ni Una Menos pasaron años, pero también “más de 3000 femicidios”, y remarcó que en lo que va del año ya se registran más de cien víctimas fatales, según los datos expuestos durante su intervención.

“No me vengan a decir que el feminismo exacerbó algo. No, no, no. ¿Dónde nos pasamos tres pueblos?”, cuestionó Braga, en rechazo a los discursos que acusan al feminismo de haber exagerado sus reclamos.

La legisladora apuntó contra el Gobierno nacional y denunció una tendencia a “deshumanizar” e “invisibilizar” a determinados colectivos. Según planteó, ese clima político habilita discursos de crueldad y vuelve a colocar a las mujeres bajo sospecha respecto de cómo deben vivir, circular, vestir o habitar el espacio público.

Braga también llevó el reclamo al plano legislativo. “Somos 92 acá”, dijo, para interpelar al conjunto de la Cámara. En ese sentido, pidió transformar el dolor por cada femicidio en “leyes que funcionen, presupuestos reales y herramientas que lleguen a tiempo”.

La diputada cuestionó los lamentos “políticamente correctos” y reclamó acciones concretas. “La inacción es complicidad”, afirmó.

Rasquetti: “Las víctimas no son números”

La diputada Ayelén Rasquetti, de Fuerza Patria, centró su discurso en la indignación que provocó el femicidio de Agostina y en el dolor de tener que seguir conmemorando, 11 años después, una fecha como Ni Una Menos.

“Lo que tendría que pasar es que no tengamos un Ni Una Menos, porque vivamos en una sociedad de iguales”, expresó.

Rasquetti pidió recordar a las víctimas no como estadísticas, sino como hijas, madres, hermanas, amigas y compañeras con nombre e historia. También cuestionó la indiferencia social y comparó la atención pública que reciben temas banales en redes sociales con la dificultad para sostener una preocupación colectiva frente a los femicidios.

“La única forma de entender lo que sucede es participar”, sostuvo, y convocó a diputados y diputadas a involucrarse en las luchas feministas.

La legisladora también apuntó contra iniciativas que, según denunció, buscan eliminar políticas de protección a víctimas o derogar herramientas como la Ley Micaela. Además, rechazó los proyectos sobre “falsas denuncias” al considerar que revictimizan a mujeres y niñas que ya enfrentan enormes obstáculos para denunciar.

“Las leyes no pueden ser punitivas para las víctimas. Las leyes tendrían que ser punitivas para el violento, para el asesino, para el agresor”, remarcó.

Rasquetti dedicó además un tramo de su intervención a cuestionar la estigmatización de las víctimas. “¿Qué se puso? ¿Con quién se juntaba? ¿Dónde vivía? ¿Cuál era su clase social?”, enumeró, para advertir sobre la tendencia social a desplazar la mirada desde el agresor hacia la mujer asesinada.

“La violencia no distingue cuentas bancarias, no distingue clases sociales”, señaló. Y advirtió que también habita en las instituciones cuando se mira para otro lado, en la Justicia cuando libera agresores y en los discursos de odio que circulan desde el poder político.

Back To Top