Uno de los pocos sectores que no suma preocupaciones económicas en la Argentina de Javier Milei es el de los senadores nacionales. Mientras disfrutan del receso parlamentario, recibieron una buena noticia: desde agosto pasarán a cobrar casi $12 millones brutos por mes, a contramano de la caída generalizada de los ingresos que atraviesa el país.
El incremento es consecuencia del acuerdo paritario que la vicepresidenta Victoria Villarruel, en su carácter de presidenta del Senado, y el titular de la Cámara de Diputados, Martín Menem, alcanzaron con los gremios legislativos.
Se trata de una recomposición salarial acumulativa del 6,7%, que impacta directamente en las dietas de los senadores debido a la denominada “ley de enganche”, aprobada a mano alzada por la Cámara alta en 2024.
El aumento se aplicará en tres tramos: un 2,4% retroactivo a junio, un 2,2% correspondiente a julio y un 1,9% en agosto.
Cabe recordar que, al inicio del período de sesiones ordinarias de este año, los senadores ya habían obtenido un incremento acumulativo del 12,5%, que terminó de aplicarse en mayo y elevó sus ingresos a más de $11 millones brutos mensuales, antes de los descuentos por Ganancias, aportes jubilatorios y otros conceptos.
Con la nueva actualización, acumularán un incremento del 19% entre enero y agosto, ubicándose algunos puntos por encima de la inflación proyectada para el mismo período y convirtiéndose en uno de los escasos sectores cuyos ingresos lograron superar el aumento del costo de vida durante el primer semestre.
Cómo se calcula la dieta
A partir del esquema aprobado por el Senado, la dieta de los legisladores se compone de 2.500 módulos, más un adicional equivalente a 1.000 módulos por gastos de representación y otros 500 módulos en concepto de desarraigo.
Con la actualización prevista para agosto, el sueldo bruto de un senador ascenderá a aproximadamente $11.877.000, antes de los descuentos correspondientes a obra social, jubilación y el Impuesto a las Ganancias.
Entre enero y agosto, los senadores habrán recibido un incremento cercano a $1,2 millones en sus ingresos mensuales. De este modo, las mejoras salariales superan la inflación acumulada del primer semestre, que a junio alcanzó el 16,8%, según los datos publicados por el INDEC.
