La situación de los hogares que alquilan en Argentina continúa deteriorándose. Según la última Encuesta Nacional Inquilina, el 72,9% de los inquilinos mantiene deudas activas, el nivel más alto desde que comenzó a realizarse el relevamiento, mientras que el 20% tuvo que mudarse por no poder afrontar el costo del alquiler.
El informe fue elaborado por Inquilinos Agrupados y la Federación de Inquilinos Nacional sobre 808 hogares de 16 provincias y refleja un escenario marcado por el endeudamiento, el pluriempleo y una creciente vulnerabilidad habitacional.
Del total de hogares endeudados, el 55% tomó créditos o contrajo deudas para comprar alimentos y otro 37% lo hizo para pagar el alquiler. Además, el 66% recurrió al financiamiento para afrontar el pago de la tarjeta de crédito, una señal de que muchas familias refinancian obligaciones para llegar a fin de mes. En paralelo, el 38% ya registra atrasos en el pago de esas deudas.
La encuesta también muestra el fuerte peso que representa el alquiler sobre los ingresos familiares. En promedio, los hogares destinan el 40% de sus ingresos al pago de la vivienda, aunque casi la mitad (48,5%) utiliza el 50% o más de sus ingresos para afrontar ese gasto.
En cuanto a los valores, el alquiler mediano a nivel nacional alcanzó los $656.500 mensuales. La Ciudad de Buenos Aires sigue siendo el distrito más caro, con una mediana de $700.000, mientras que en la provincia de Buenos Aires se ubicó en $600.000.
La presión económica también impacta en el mercado laboral. Aunque el 68% de los inquilinos cuenta con empleo registrado, el 47% aseguró tener dos o más trabajos para sostener sus ingresos y afrontar los gastos del hogar. A su vez, casi un tercio incorporó una nueva actividad laboral durante el último año para compensar la pérdida de poder adquisitivo.
Como consecuencia de este contexto, el 20% de los encuestados debió realizar una “mudanza forzada” por motivos económicos, el porcentaje más alto desde que comenzó la medición. En la provincia de Buenos Aires esa cifra asciende al 21,5%.
El estudio también elaboró un índice de vulnerabilidad habitacional, que combina variables como la sobrecarga del alquiler, el endeudamiento, la mora y las mudanzas por razones económicas. El resultado indica que el 29,7% de los hogares inquilinos atraviesa una situación crítica, el registro más elevado de toda la serie.
Desde Inquilinos Agrupados advirtieron que, tras la derogación de la Ley de Alquileres, los precios crecieron por encima de la inflación durante todos los meses. “El mercado está cargando todos los gastos sobre los inquilinos y cada vez son más las familias que no pueden sostener el pago del alquiler”, afirmó el referente de la organización, Gervasio Muñoz.
De acuerdo con la comparación realizada por las entidades, ninguna de las variables centrales mostró mejoras durante el último semestre. Por el contrario, aumentaron los valores de los alquileres, el endeudamiento, las mudanzas por razones económicas y el pluriempleo, profundizando la fragilidad de los hogares que alquilan.
