El deterioro de los ingresos, el aumento del endeudamiento y la creciente carga laboral atraviesan a los trabajadores del sector público. Así surge de una encuesta nacional realizada por ATE, que expone un escenario de fuerte presión económica y también de impacto emocional entre los empleados estatales.
De acuerdo con los resultados del relevamiento, el 87% de los trabajadores consultados tiene actualmente algún tipo de deuda, mientras que el 73% mantiene obligaciones con más de una entidad financiera.
El secretario general de ATE Nacional, Rodolfo Aguiar, atribuyó esta situación a la pérdida del poder adquisitivo de los salarios y cuestionó las políticas económicas del Gobierno. Según planteó, el endeudamiento dejó de ser una herramienta vinculada a proyectos personales para convertirse, en muchos casos, en un recurso necesario para afrontar los gastos básicos.
El informe también revela que una parte importante de los trabajadores recurre al crédito para cubrir necesidades esenciales. El 40% utiliza el endeudamiento para afrontar gastos vinculados con salud, educación, alquileres o expensas, mientras que otro 37% lo destina al pago de deudas anteriores y a la compra de alimentos y vestimenta.
A esto se suma otro dato significativo: más de la mitad de quienes tomaron préstamos desconoce la tasa de interés que está pagando. Desde ATE cuestionaron que el acceso al crédito termine funcionando como una respuesta frente a la caída de los ingresos.
Para Aguiar, la situación refleja la necesidad de recuperar el poder adquisitivo y avanzar sobre el problema de los precios y la inflación, en lugar de profundizar el endeudamiento de los trabajadores.
