La Ciudad de Buenos Aires incorporará contenidos vinculados con la inteligencia artificial en todas las escuelas primarias y secundarias, mediante un proceso gradual que comenzará con conceptos básicos y avanzará hacia experiencias de investigación, creación y resolución de problemas.
La iniciativa forma parte del Plan Buenos Aires Aprende y de la política de Protección Digital Infantil y Adolescente. Según informó el Gobierno porteño, más de 30.000 docentes ya fueron capacitados para integrar estas tecnologías al trabajo cotidiano en las aulas.
El objetivo será que los estudiantes conozcan cómo funciona la inteligencia artificial, identifiquen sus posibles aplicaciones y desarrollen herramientas para reconocer los riesgos asociados con su utilización.
Una incorporación gradual desde la primaria
Durante los primeros años de la escuela primaria, los alumnos aprenderán qué es la inteligencia artificial, dónde aparece en su vida cotidiana y cuáles son los cuidados necesarios para utilizarla.
En primero, segundo y tercer grado, el abordaje será principalmente conceptual. Desde cuarto hasta séptimo se incorporarán actividades grupales y guiadas, para avanzar posteriormente hacia un uso individual bajo la supervisión de los docentes.
Entre las prácticas previstas aparecen la generación de infografías, la escritura asistida, la producción de podcasts y la elaboración de borradores de cuentos o textos informativos. Los materiales generados serán posteriormente revisados y analizados en clase.
Más autonomía en la secundaria
En el nivel secundario, la utilización de la inteligencia artificial tendrá un carácter más autónomo. Durante primero y segundo año, los estudiantes trabajarán especialmente sobre criterios de evaluación y verificación de la información.
Entre tercero y quinto año se sumarán experiencias de cocreación, investigación y resolución de problemas. El programa contempla el análisis de textos históricos y científicos, la elaboración de resúmenes, la preparación de preguntas para debates y el uso de generadores de imágenes y videos en asignaturas como Biología, Arte y Ciudadanía Digital.
“No se trata de un salto entre no usar y usar la IA, sino de un recorrido pedagógico donde crecen el criterio y la autonomía”, explicó la ministra de Educación porteña, Mercedes Miguel.
Cómo detectar información falsa y contenidos manipulados
Uno de los principales ejes será la alfabetización digital. Los estudiantes recibirán formación para verificar las respuestas proporcionadas por los sistemas de inteligencia artificial, reconocer información falsa y resguardar sus datos personales.
Los contenidos también incluirán las denominadas “alucinaciones” de los modelos, los sesgos algorítmicos y las deepfakes: imágenes, audios o videos manipulados digitalmente que pueden presentar como reales hechos o declaraciones que nunca ocurrieron.
Además, se abordarán el funcionamiento de los algoritmos, la privacidad y el uso saludable de dispositivos y pantallas. La implementación estará acompañada por infraestructura tecnológica, cuentas institucionales y herramientas destinadas al trabajo escolar.
Una tecnología ya instalada entre los estudiantes
Según datos de Kids Online Argentina, el 58% de los chicos de entre 9 y 17 años utiliza inteligencia artificial y dos de cada tres la emplean para realizar tareas escolares.
Con la modificación del diseño curricular, la administración porteña busca incorporar esas prácticas dentro de una estrategia pedagógica común para todo el sistema educativo obligatorio.
La Ciudad señaló además que, según la UNESCO, once países ya cuentan con currículas específicas sobre inteligencia artificial aplicada a la educación, entre ellos Portugal, Bélgica, Austria, China, Corea del Sur, India y Emiratos Árabes Unidos.
“Queremos que la inteligencia artificial sea un puente hacia el futuro de los chicos, pero siempre de forma cuidada y con un propósito claro”, sostuvo el jefe de Gobierno porteño, Jorge Macri.
