El Municipio de San Fernando puso en vigencia una ordenanza que prohíbe la instalación y el funcionamiento de criaderos de mascotas, además de la venta, comercialización y exhibición de animales en comercios del distrito.
La medida impulsada por la administración de Juan Andreotti busca profundizar las políticas locales de protección animal y desalentar prácticas que convierten a perros, gatos y otras especies en objetos de exposición o explotación comercial.
La normativa establece sanciones económicas que pueden superar los $13,6 millones y contempla la clausura de los establecimientos que incumplan las disposiciones.
La prohibición alcanza a los locales dedicados a vender o exhibir animales y a los establecimientos en los que se desarrollen actividades de reproducción con fines comerciales.
