Un grave caso de violencia digital sacudió al Colegio Modelo Lomas, en Lomas de Zamora, luego de que se denunciara que un grupo de estudiantes habría utilizado inteligencia artificial para modificar fotografías de sus compañeras, simular que estaban desnudas y difundir el material.
Las primeras denuncias hablaban de unas 45 alumnas de tercer y cuarto año, aunque durante las últimas horas la cantidad de posibles víctimas habría ascendido a alrededor de 50 y podría involucrar a estudiantes de prácticamente todo el nivel secundario.
Según las presentaciones realizadas por las familias, las imágenes no habrían quedado restringidas a un grupo de alumnos. Habrían sido compartidas con estudiantes de otros colegios de la zona, difundidas a través de distintas plataformas y, de acuerdo con los testimonios, incluso comercializadas.
El material habría sido elaborado a partir de fotografías originales tomadas de redes sociales y versiones manipuladas digitalmente para simular desnudos. “Son imágenes tan bien hechas que realmente parecen reales”, contó Micaela, madre de una de las alumnas afectadas.
Protesta y reclamo de las familias
La situación derivó este miércoles en una protesta frente al establecimiento, ubicado en Belgrano 55. Alumnos y padres realizaron una sentada y algunos estudiantes aseguraron que no querían ingresar a clases hasta recibir respuestas de las autoridades.
Las familias cuestionan la reacción inicial del colegio y sostienen que la institución habría tomado conocimiento del caso aproximadamente un mes antes, pero que no habría comunicado la situación de inmediato a los padres.
Se trata de una institución privada y una de las más tradicionales de Lomas de Zamora, con doble jornada y una elevada cuota. “Nosotros nos enteramos por los chicos, pero supuestamente el colegio lo sabe desde hace un mes. En vez de llamarnos a los papás, decidió encubrirlos, ocultar esta información”, denunció Micaela.
El reclamo también apunta a determinar cómo fueron obtenidas las fotografías, quiénes participaron de la creación y circulación del material y qué medidas se adoptarán dentro de la institución.
Según las familias, en un primer momento desde el colegio les habrían pedido a los alumnos que no hablaran del tema y la respuesta institucional habría sido una nota en los cuadernos de comunicaciones. Estas acusaciones forman parte del conflicto que ahora deberán analizar las autoridades educativas.
Intervención de Educación y de la Justicia
La Inspección General de Educación intervino formalmente y evalúa que los estudiantes señalados por su presunta participación dejen de concurrir de manera presencial y continúen su escolaridad en forma virtual.
Mientras tanto, los padres de las alumnas afectadas mantuvieron una reunión de más de una hora con directivos e inspectoras. Reclaman contención y acompañamiento para las víctimas, muchas de las cuales se enteraron de la existencia de las imágenes con vergüenza y angustia.
En paralelo, avanza una investigación en la UFI N° 6 del Fuero de Responsabilidad Penal Juvenil de Lomas de Zamora. Según la información difundida sobre la causa, ya fueron identificados adolescentes vinculados al establecimiento y la Justicia investiga el presunto caso como creación y distribución de imágenes sexuales de menores de edad.
Al tratarse de adolescentes, el expediente queda bajo el Régimen Penal de Responsabilidad Juvenil.
Bronca entre las estudiantes
El caso generó además un fuerte impacto entre las estudiantes, que durante la protesta reclamaron que se adopten medidas concretas.
Una de ellas, de 16 años, contó que había visto dentro del colegio a uno de los estudiantes señalados y expresó su bronca por la circulación de las imágenes falsas.
Más allá de las implicancias penales, el caso vuelve a poner en el centro de la escena el debate en torno a la Ley Ema, aprobada esta semana por el Senado bonaerense y que todavía debe completar su trámite en la Cámara de Diputados.
La iniciativa busca crear un programa provincial de prevención y abordaje integral de la violencia digital en las escuelas, con herramientas para prevenir y acompañar situaciones como la difusión de imágenes íntimas sin consentimiento y otras formas de violencia sexual y de género en entornos digitales.
