El caso que conmociona a la provincia de Corrientes sumó detalles escalofriantes. Se conocieron los resultados preliminares de la autopsia al cuerpo de Nancy Godoy, la docente rural de 52 años cuyo cuerpo fue hallado este miércoles en un potrero del paraje El Malezal, en la localidad correntina de Esquina. El informe médico forense confirmó lo que se temía: la víctima sufrió una muerte extremadamente violenta.
Los restos de la maestra habían sido encontrados tras permanecer más de 20 días a la intemperie y semisumergidos en el agua, una condición que complicó las tareas periciales pero que no logró ocultar la brutalidad del ataque. Por el estremecedor hecho ya hay cinco personas detenidas con prisión preventiva, imputadas por femicidio, homicidio simple o falso testimonio según su grado de participación en la causa.
Múltiples heridas, defensa y mutilaciones
De acuerdo con el peritaje llevado a cabo en el Instituto Médico Forense, el cuerpo de Godoy presentaba un severo cuadro de lesiones causadas por armas blancas (cortantes e incisas) distribuidas en la cara, el cuello, el abdomen, los brazos y las piernas. Los expertos forenses determinaron de forma fehaciente que varias de estas heridas se produjeron cuando la docente aún estaba con vida.
Además, el informe detalló dos puntos clave que agravan la imputación contra los sospechosos:
Lesiones defensivas: Se constataron heridas cortantes en los antebrazos plenamente compatibles con maniobras de lucha y defensa por parte de la víctima.
Mutilaciones: El estudio confirmó graves desmembramientos en el cuerpo, entre ellos la amputación de la mano izquierda.
Dada la magnitud y las características de las marcas en los tejidos, los investigadores infieren que en el crimen podrían haber participado múltiples agresores y utilizado más de un arma blanca, aunque la cantidad exacta y el tipo de instrumento continúan bajo riguroso análisis pericial.
La incógnita por la agresión sexual y los pasos de la fiscalía
Uno de los interrogantes centrales de la investigación giraba en torno a la posibilidad de que la docente haya sufrido un ataque de índole sexual antes de ser asesinada. Al respecto, el decano del Instituto Médico Forense, José Luis Gálvez, explicó que el avanzado estado de descomposición de los restos dificultó un diagnóstico inmediato a simple vista.
No obstante, la fiscalía a cargo del expediente decidió no descartar ninguna línea investigativa y ordenó estudios complementarios de alta complejidad. Mediante procedimientos biológicos avanzados, los peritos buscarán aislar marcadores genéticos y material biológico que permitan identificar indicios definitivos y vincular de manera directa a los detenidos con el femicidio.
